Obedecemos porque somos amados

📖 “Yo los amo a ustedes como el Padre me ama a mí; permanezcan, pues, en el amor que les tengo. Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. »Les hablo así para que se alegren conmigo y su alegría sea completa.” San Juan 15:9-11 DHH94I

Reflexión 🤔Jesús une dos palabras que muchas veces nosotros separamos: amor y obediencia. Pero no está diciendo que nos ama únicamente cuando hacemos todo bien. Su amor no es caprichoso ni inestable, y nuestra obediencia no puede comprarlo.

Jesús mismo pone Su relación con el Padre como ejemplo. Él obedecía desde una comunión perfecta de amor. Su obediencia no era esclava, fría ni mecánica; era la respuesta de un Hijo que amaba al Padre.

Aquí está la diferencia entre religión y evangelio. La religión dice: “Obedece para que Dios te acepte”. El evangelio anuncia: “En Cristo has sido recibido por gracia; ahora aprende a caminar en obediencia”. No obedecemos para ser amados. Obedecemos porque ya fuimos amados.

Esto tampoco convierte la obediencia en algo opcional. Precisamente porque conocemos Su amor, deseamos permanecer cerca de Él y guardar Sus palabras. La gracia no nos deja viviendo igual; nos enseña a renunciar a lo que desagrada a Dios y a responder con amor.

Cuando pecamos, nuestra primera reacción suele ser escondernos o intentar compensar la falla con buen comportamiento. Pero el evangelio nos invita a regresar, confesar y recibir perdón. Desde esa seguridad podemos obedecer, no para recuperar un lugar en la familia, sino porque en Cristo hemos sido hechos hijos.

Hoy examina tu obediencia: ¿nace del miedo a que Dios deje de amarte, del deseo de impresionar a otros o de una respuesta agradecida a Su gracia? “Pues por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación por medio de la fe. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que es un don de Dios. No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede gloriarse de nada;” Efesios 2:8-9 DHH94I

Conclusión: La obediencia cristiana no es el precio del amor de Dios. Es el fruto de haberlo conocido. “El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados. Queridos hermanos, si Dios nos ha amado así, nosotros también debemos amarnos unos a otros. A Dios nunca lo ha visto nadie; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor se hace realidad en nosotros. La prueba de que nosotros vivimos en Dios y de que él vive en nosotros, es que nos ha dado su Espíritu.” 1 Juan 4:10-13 DHH94I

Oración 🙏 Amado Jesús, quiero obedecerte porque te amo, porque ahora entiendo tu inmenso sacrificio en la Cruz por amor a mí, enséñame a amar de manera perfecta para que te agrade con mi fidelidad y obediencia. Amén!

Bendiciones y Feliz Jueves!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y si de verdad amas a Cristo, demuéstralo obedeciendo Su Palabra”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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