Dios sigue hablando
📖 “Jesús les preguntó a los doce discípulos: —¿También ustedes quieren irse? Simón Pedro le contestó: —Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son palabras de vida eterna. Nosotros ya hemos creído, y sabemos que tú eres el Santo de Dios.” San Juan 6:67-69 DHH94I
Reflexión 🤔Si no escuchamos al Señor que tiene Palabras de vida eterna, el problema no es el silencio de Dios, sino el ruido que llena nuestra vida.
Cuando Jesús dice que sus ovejas oyen su voz, no se refiere simplemente a percibir un sonido. La palabra utilizada transmite la idea de escuchar con atención, comprender y responder. Sus ovejas reconocen su voz porque aprendieron a prestarle atención. Es interesante que las ovejas no responden a las palabras que alguien les puede decir, sino que únicamente responden cuando reconocen que es su Pastor quien les está hablando.
Vivimos rodeados de voces. Las opiniones de los demás, las noticias, las redes sociales, las exigencias diarias, e incluso nuestros propios pensamientos compiten constantemente por nuestra atención. Sin darnos cuenta, podemos terminar escuchando tantas cosas que dejamos cada vez menos espacio para la voz de Dios.
Por eso el Salmo 46 nos invita a detenernos y reconocer que Él es Dios. Ese llamado no es solo a guardar silencio, sino también a soltar el control y volver a confiar en quien realmente dirige nuestra vida.
Jesús mismo buscaba momentos de quietud para estar con el Padre. Si el Hijo de Dios necesitaba esos espacios para escuchar, cuánto más nosotros. Pedro también entendió dónde estaba la voz que daba vida. Cuando muchos decidieron alejarse de Jesús, él permaneció porque sabía que solo en Él había palabras de vida eterna.
La voz que más escuchamos suele ser la que más influencia tiene sobre nosotros. Por eso Filipenses 4 nos anima a llenar nuestra mente de todo lo verdadero, justo, puro y digno de alabanza. Y el Salmo 138 nos recuerda que cuando clamamos al Señor, Él responde y fortalece nuestra alma.
Conclusión. Quizá hoy no necesites escuchar una voz más, sino bajar el volumen de todas las demás. Porque cuando aprendemos a escuchar a Dios, encontramos dirección, fortaleza y el verdadero descanso que nuestra alma necesita.
Oración 🙏 Señor, gracias porque sigues hablándome y porque conoces mi vida mejor que nadie. Perdóname por las veces que permití que otras voces ocuparan el lugar que solo te corresponde a Tí. Ayúdame a bajar el volumen del ruido que distrae mi corazón y a ser sensible a tu voz. Quiero que seas Tú quien guíe mis pasos, fortalezca mi alma y me enseñe a vivir cada día en tu verdadero descanso. Amén.
Bendiciones y Feliz Miércoles!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia y atiende a la voz del Señor
que dijo: “Mis ovejas reconocen mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen.”
San Juan 10:27
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