📖 “Yo puse mi esperanza en el Señor, y él inclinó su oído y escuchó mi clamor; me sacó del hoyo de la desesperación, me rescató del barro pantanoso, y puso mis pies sobre una roca; ¡me hizo caminar con paso firme! Puso en mis labios un nuevo canto, un canto de alabanza a nuestro Dios. Muchos vieron esto y temieron, y pusieron su esperanza en el Señor. Dichoso el hombre que confía en el Señor y no en gente soberbia y mentirosa. Tú, Señor mi Dios, has pensado en nosotros, y has realizado grandes maravillas; no es posible hablar de todas ellas. Quisiera contarlas, hablar de cada una, pero su número es incontable. Las ofrendas y los sacrificios no te agradan; tú no pides holocaustos ni ofrendas de purificación, pero me has abierto los oídos. Por eso dije: «Aquí vengo ya.» En el pergamino se habla de mí. Hacer tu voluntad, Dios mío, me agrada; tu ley la llevo dentro de mí. He anunciado tu justicia ante la gran multitud, y tú, Señor, lo sabes muy bien. No he refrenado mis labios. Mi corazón no ha ocultado tu justicia. He dado a conocer tu fidelidad y tu salvación. Nunca, en la reunión de mis hermanos, dejé de hablar de tu misericordia y tu verdad. Señor, ¡no me niegues tu misericordia! ¡Permite que siempre me acompañen tu misericordia y tu verdad! Son muchos los males que me persiguen; mi maldad se ha volcado contra mí, y me ha opacado la vista. Tengo más problemas que pelos en la cabeza; ¡estoy totalmente descorazonado! Señor, ¡dígnate ayudarme! Señor, ¡ven pronto a socorrerme! ¡Que sean avergonzados y confundidos todos los que buscan acabar con mi vida! ¡Que retrocedan en vergonzosa derrota todos los que buscan mi mal! ¡Que sean derrotados por sus ofensas todos los que se burlan de mí! Pero que se alegren todos los que te buscan; Señor, que siempre anuncien tu grandeza todos los que aman tu salvación. Y a mí, que estoy pobre y oprimido, ¡no me olvides, Señor! Tú eres mi ayuda y mi libertador; ¡no te tardes en responderme, Dios mío!”
Salmos 40:1-17 RVC
Reflexión 🤔Muchas veces imaginamos el descanso como una pausa completa. Pensamos que descansar significa dejar de hacer, esperar sin movernos, o permanecer donde estamos hasta que todo cambie por sí solo.
Sin embargo, cuando miramos la Biblia encontramos algo diferente. Dios llamó a Abraham a salir de su tierra, a Moisés a enfrentar a Faraón, a Pedro a bajar de la barca y a los discípulos a dejar sus redes para seguir a Jesús. En cada caso hubo movimiento, pero ese movimiento nació de la obediencia, no del esfuerzo humano.
Por eso el verdadero descanso nunca fue sinónimo de pasividad. Lo contrario del descanso no es el movimiento, sino intentar vivir y avanzar sin Dios.
David lo entendió cuando escribió que esperó pacientemente en el Señor. Esa espera no fue una actitud pasiva, sino una confianza activa. Mientras esperaba, seguía creyendo que Dios estaba obrando, aún cuando todavía no podía verlo. Lo mismo ocurre con nosotros. Muchas veces queremos que Dios nos dé descanso sin cambiar nada de nuestra vida. Pero, en ocasiones, el descanso comienza cuando damos el paso de obediencia que Él nos está pidiendo, porque al obedecer dejamos de preocuparnos por buscar por nuestra cuenta lo que creemos mejor de hacer, y dejamos que Dios nos diga a través de Su Palabra lo que debemos hacer.
Hay movimientos que agotan porque nacen del deseo de demostrar que podemos hacerlo todo solos. Pero también hay movimientos que renuevan nuestras fuerzas porque nacen de caminar con Dios.
Conclusión. Descansar no siempre significa detenerse y quedarse inactivo, muchas veces significa avanzar con la certeza de que Dios va delante de nosotros. Incluso aquello que nos acerca más a Él, como buscarlo en oración, compartir con la iglesia o servir a otros, puede convertirse en el lugar donde nuestra alma encuentra el verdadero descanso.
Oración 🙏 Señor, perdoname por las veces que confundí el descanso con alejarme de Ti o dejar de caminar en aquello que me llamaste a hacer. Ayúdame a confiar en tu dirección y a obedecer cada paso que traces delante de mí. Quiero avanzar tomado de tu mano, sabiendo que el verdadero descanso no está en detenerme, sino en caminar contigo. Amén.
Bendiciones y Feliz Viernes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y si descansas, que sea para conectar tu vida con la voluntad de Dios y obedecerla”
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