Entregándolo todo a Dios

📖 Una vez, Jesús estaba orando en un lugar; cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: —Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos. Jesús les dijo: —Cuando oren, digan: “Padre, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Danos cada día el pan que necesitamos. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos han hecho mal. No nos expongas a la tentación.”San Lucas 11:1-4 DHH94I

Reflexión 🤔Jesús está orando, y los discípulos se dan cuenta. Eso no era inusual. Jesús oraba a menudo. Hablar con Su Padre era tan natural para Él como respirar.

Al verlo, los discípulos entendieron algo: Si Él lo necesita, entonces definitivamente nosotros lo necesitamos. Así que le hacen una petición: “Señor, enséñanos a orar”.

Jesús responde dándoles una oración modelo: simple y profunda, que aún es hecha por creyentes de todo el mundo. ¿Alguna vez has hecho esta oración?

Más tarde, en los Evangelios y en Hechos, los discípulos son enviados. Predican, sanan, bendicen, alientan… y oran. Por supuesto, oran. Habían aprendido de Jesús que la oración no es lo extra que añades; es el fundamento debajo de todo lo demás.

¿Sabes lo que significa orar? ¿Y lo compartes con quienes te rodean?

Piensa por un momento en las ocasiones comunes en que la oración puede moldear silenciosamente una vida:

* Cuando los padres oran con sus hijos antes de acostarse.

* Cuando los esposos oramos al final del día y examinamos la jornada delante de Dios para ponernos a cuentas con Él y también entre nosotros.

* Cuando hacemos una oración rápida antes de una decisión difícil.

* En un momento de agradecimiento antes de celebrar buenas noticias.

* En ocasiones oramos solo en un susurro: “Señor, ayúdame”, cuando alguien confía en ti y no tienes la fuerza para arreglar nada.

Conclusión: La oración no es complicada. No es para cristianos “especiales”. No se trata de palabras perfectas o conocimientos impresionantes. La oración es simplemente la conversación continua de un corazón que sabe que necesita a Dios. Es aliento para el alma y oxígeno para el espíritu. Entonces, si Jesús oró y les enseñó a otros a orar, y los primeros discípulos oraron, y también les enseñaron a otros a orar, entonces ¿qué debemos hacer nosotros? ¿Qué ritmos de oración le dan forma a nuestros días? ¿Y quién podría aprender a orar simplemente por vernos y oírnos hacerlo?

Preguntas de reflexión

* ¿Con frecuencia has orado el Padre Nuestro? ¿Por qué sí o por qué no?

* ¿Qué lugar tiene la oración en tu vida?

* ¿Cómo les das ejemplo de oración a las personas que te rodean?

Oración 🙏 Padre, santificado sea Tu nombre, venga Tu Reino. Hágase Tu voluntad en la Tierra como en el Cielo. Danos cada día nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos ofenden. Y no nos dejes caer en tentación. Amén.

Bendiciones y Feliz Domingo!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia y descubre lo que significa seguir a Jesús y vivir conectado con Él, contigo mismo, y con los demás. 
Porque cuando seguimos a Jesús, nunca caminamos solos.”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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