📖 “Y es que nadie vive para sí, ni nadie muere para sí, pues si vivimos, para el Señor vivimos, y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya sea que vivamos, o que muramos, somos del Señor. Porque para esto mismo Cristo murió y resucitó: para ser Señor de los vivos y de los muertos.”
Romanos 14:7-9 RVC
Reflexión 🤔El Día de los Muertos es una festividad mexicana que se celebra del 31 de octubre al 2 de noviembre. Está relacionado con dos celebraciones católicas, el Día de Todos los Santos y el Día de los Difuntos, y coincide con el final de la cosecha. En este día, las personas se reúnen para orar y honrar a amigos y familiares fallecidos.
Las celebraciones del Día de los Muertos suelen incluir desfiles, disfraces, el intercambio de "calaveras de azúcar" y pan de muerto, la colocación de comida y flores en altares domésticos o en las tumbas de los difuntos, y el encendido de velas para marcar el camino desde la tumba hasta la casa. Los orígenes de esta festividad se remontan a miles de años atrás, a una celebración azteca dedicada a una diosa llamada Mictecacihuatl, aunque la tradición actual ha sido profundamente influida por el catolicismo.
La idea central peligrosa y errónea del Día de los Muertos, es que los seres queridos fallecidos participan en las ceremonias. Tradicionalmente se cree que la frontera entre el mundo espiritual y el de los vivos se debilita entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, lo que permitiría a las personas comunicarse con familiares difuntos. Además, los rituales se consideran esenciales por otra razón: "Se cree que los muertos son capaces de traer prosperidad (por ejemplo, una abundante cosecha de maíz) o desgracia (por ejemplo, enfermedades, accidentes, dificultades financieras) a sus familias, dependiendo de lo satisfactoriamente que se ejecuten los rituales"
No hay nada malo en honrar la memoria de los seres queridos fallecidos. Sin embargo, las celebraciones del Día de los Muertos van más allá del recuerdo y promueven la idea de comunión con los muertos. Jesús enseñó que los que han muerto no tienen acceso para comunicarse con los vivos y no pueden regresar a la tierra (Lucas 16:19-31). Además, la Palabra de Dios advierte sobre la inutilidad de intentar contactar con los muertos: "¿No debe un pueblo consultar a su Dios? ¿Acaso consultará a los muertos por los vivos?" (Isaías 8:19). Incluso si las almas de los muertos pudieran regresar, no podrían bendecir ni maldecir a nadie; ese poder pertenece únicamente a Dios (Salmo 37:22; Proverbios 3:33).
El mundo está lleno de engañosas tradiciones y costumbres que contradicen la voluntad de Dios revelada en Su Palabra. El Día de los Muertos no se basa en la verdad Bíblica, sino en una mezcla de tradición católica romana y prácticas indígenas. El resultado es una festividad cargada de supersticiones y rituales vacíos.
Conclusión. Mucho mejor es dirigir nuestra atención a Jesús, "Señor tanto de los muertos como de los vivos" (Romanos 14:9), y prepararnos para encontrarnos con Él algún día, sabiendo que "juzgará a los vivos y a los muertos" (2 Timoteo 4:1).
Oración 🙏 Señor, abre los ojos del entendimiento de tantos que aún creen que los espíritus de los muertos pueden interactuar con los vivos, y por su falta de entendimiento espiritual abren las puertas a espíritus de demonios que
son los que sí responden a cualquier invocación para engañar y perder a quienes no te conocen. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén!
Bendiciones y Feliz Lunes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia y no busques comunicarte con los muertos que ya nada tienen que ver con el mundo de los vivos “Pues de la manera que está establecido para los hombres: que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” Hebreos 9:27 RVR-60
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.