Los celos buenos y los celos malos

📖«”No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos; pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos.” Éxodo 20:4-6 DHH94I

Reflexión 🤔La Biblia distingue entre el "celo santo" o devoción exclusiva a un amor protector, y los "celos amargos" del egoísmo y de la envidia. Los celos buenos buscan el bienestar divino o del prójimo, mientras que los malos destruyen relaciones y provienen de la carne. 

En la Biblia podemos encontrar ejemplos de ambas clases de celos: los celos santos y los de pecado, veamos algunos:

Éxodo 34:14 nos habla del celo de Dios por la pureza de nuestra adoración a Él: "Porque no te has de arrodillar ante ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es"

2 Corintios 11:2 habla del celo protector de Pablo por la iglesia: "Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo".

Números 25:11 habla del celo de Finees por la justicia de Dios: "Finees... ha hecho apartar mi furor de los hijos de Israel, llevado de celo entre ellos como yo, y no consumí en mi celo a los hijos de Israel"

En Juan 2:17 habla de Jesús y el fervor por la adoración verdadera: "Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume"

En 1 Corintios 12:31 Pablo los instruye a celar o anhelar con afán los dones espirituales a fin de edificar la iglesia:  "Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente"

"El celo por tu casa me consume" del Salmo 69:9, aplicado a Jesús en Juan 2:17, expresa una pasión intensa, ardiente y activa por la gloria de Dios y la santidad de su templo. Significa que la honra y devoción de Jesús por las cosas de su Padre eran tan profundas que lo consumían interiormente, llevándolo a actuar con radicalidad contra la deshonra divina. 

También la Biblia nos advierte sobre los celos malos, que son amargos y brotan de la envidia.

Santiago 3:16 habla de la naturaleza destructiva de los celos egoístas: "Porque donde hay celos y contiendas, allí hay perturbación y toda obra perversa"

Gálatas 5:19-21 habla de los celos como obras de la naturaleza pecaminosa: "Y manifiestas son las obras de la carne, que son: ...

enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas..."

Santiago 3:14 advierte contra ellos: "Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad".

Proverbios 14:30 resalta la envidia y los celos como enfermedad destructiva: "El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos"

Y en 1 Corintios 3:3 los celos de pecado se manifiestan como la evidencia de la mundana carnalidad que descalifica al creyente: "porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?"

Conclusión: la frase “el celo por tu casa me consume”, representa la "ira santa" de Jesús contra la profanación de lo sagrado y su entrega total a la voluntad de Dios. Es digno y hermoso experimentar celos santos por la pureza doctrinal y la adoración genuina y exclusiva para el Señor; pero los celos que son conforme a la carne y al pecado, revelan la pobreza espiritual de una persona mundana.

Oracion. 🙏 Señor, con tu Espíritu Santo nos haz con sagrado a Tí. Suscita en nuestra vida un celo santo por tu Palabra y por tu enseñanza contenida en ella, en el nombre de Jesús, amén!

Bendiciones y Feliz Martes!…🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y sé celoso y radical en tu defensa de la fe tal y como lo pide San Judas diciendo: “Queridos hermanos…me veo en la necesidad de rogarles que luchen ardientemente por la fe que una vez fue entregada al pueblo santo.” Judas 1:3 DHH94I

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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