Quitando lo que estorba

📖 »"Por eso, nosotros, teniendo a nuestro alrededor tantas personas que han demostrado su fe, dejemos a un lado todo lo que nos estorba y el pecado que tanto nos enreda, y corramos con fortaleza la carrera que tenemos por delante.”

Hebreos 12:1 DHHDK

Reflexión 🤔No basta con invitar a Cristo, también hay que desalojar a los ídolos.

Ordenar nuestra vida por el Reino de Dios, no solo implica agregar cosas buenas, realizar cambios y correcciones espirituales según la Biblia nos va enseñando; —también significa quitar lo que está de más. Hebreos 12:1 nos exhorta a despojarnos de todo peso, de todo lastre, y especialmente del pecado que nos asedia. El texto no dice simplemente "pecado", sino también "peso". No solo lo moralmente incorrecto, sino todo aquello que nos estorba en el camino de una nueva vida centrada en Cristo.

A veces cargamos con compromisos, ritmos, relaciones o hábitos que pueden parecer "normales", pero que están drenando nuestra vida espiritual. Vivimos corriendo, pero no avanzando. El corazón queda fragmentado, saturado de distracciones, apegado a cosas que nos hacen lentos para lo eterno. Hay que soltar lo que roba tiempo, energía y enfoque. Si Cristo va a ser el centro, hay otras cosas que tienen que salir del trono, especialmente nuestros ídolos heredados de nuestros antepasados que nunca conocieron al Dios de la Biblia, que es el único y verdadero Dios.

El llamado de Jesús no es solo a seguirlo, sino a negarnos a nosotros mismos. Hay cosas que ya no encajarán en el ritmo del Reino. No podemos pretender vivir una vida ordenada, si no estamos dispuestos a dejar lo que estorba. Hay pesos que no son pecado, pero que no suman. Hay decisiones que no son malas, pero tampoco alineadas. La madurez espiritual se manifiesta cuando dejamos no solo lo que está mal, sino lo que estorba a lo que está bien. Es salir de la tibieza espiritual para empezar decididamente y con pasión a llenarnos de la Palabra de Dios al leer constantemente la Biblia; porque esa es la evidencia de amar al Señor y a los demás; ya que “a los tibios, Dios los vomitará de su boca”.

Conclusión. No basta con decir "Cristo es el centro en mi vida" si seguimos dando espacio a ídolos visibles o invisibles como el orgullo, el reconocimiento y jactancia, la comodidad, el control o la necesidad de aprobación. Cuando permitimos que el Espíritu Santo revele lo que debe salir, experimentamos libertad. Y esa libertad no es ausencia de responsabilidad, sino claridad para correr la carrera con perseverancia, con los ojos puestos en Jesús.

Preguntas para meditar:

* ¿Qué cosas me están estorbando para vivir una vida centrada en Cristo?

* ¿Estoy tolerando pesos que no son pecado, pero que están drenando mi enfoque espiritual?

* ¿Qué necesito soltar, reordenar o eliminar para correr con libertad?

Oración 🙏 Señor, muéstrame con claridad qué cosas me están estorbando. A veces no las veo, o no quiero verlas. Hoy te pido que alumbres mi corazón y me ayudes a soltar lo que me impide correr. No quiero vivir saturado de lo superficial mientras descuido lo eterno. Hazme liviano para obedecer, ágil para responder a Tu llamado y libre para correr con los ojos puestos en Ti. Amén!

Bendiciones y feliz Sábado!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, hasta que los demás entiendan que sólo Cristo es “el Camino, la Verdad y la Vida, y que nadie va al Padre sino es por Él”. Y que todo aquello donde Jesús no es el centro, estorba, distrae y engaña.”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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