Jesús consuela nuestra tristeza

📖 »"Jesús les preguntó: —¿De qué van hablando ustedes por el camino? Se detuvieron tristes, y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó: —¿Eres tú el único que ha estado alojado en Jerusalén y que no sabe lo que ha pasado allí en estos días? Él les preguntó: —¿Qué ha pasado? Le dijeron: —Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. Nosotros teníamos la esperanza de que él sería el que había de libertar a la nación de Israel. Pero ya hace tres días que pasó todo eso. Aunque algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro, y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ángeles se les han aparecido y les han dicho que Jesús vive. Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres habían dicho, pero a Jesús no lo vieron.”

San Lucas 24:17-24 DHH94I

Reflexión 🤔Cuando Jesús les pregunta de qué vienen hablando, los discípulos comienzan a contar su historia. Hablan de Jesús de Nazaret, a quien reconocen como un profeta poderoso en hechos y palabras. Relatan lo ocurrido, el dolor de la crucifixión y la desilusión que ahora cargan.

Al hacerlo, no solo narran los hechos; dejan al descubierto lo que esperaban. “Nosotros esperábamos…”, dicen (Lucas 24:21). Su tristeza no nace únicamente de lo que sucedió, sino de una esperanza que ahora sienten perdida. Lo que duele no es solo la cruz, sino la sensación de que aquello en lo que confiaron no ocurrió como pensaban.

Al hablar, expresan la esperanza que tenían y que ahora sienten quebrada. Sus palabras revelan una fe golpeada por lo que no sucedió como esperaban.

Incluso mencionaron el sepulcro vacío, pero esa noticia todavía no alcanzaba a iluminar su tristeza.

Jesús les da espacio para hablar. No los interrumpe. Los deja decir lo que creyeron, lo que esperaban y lo que ahora sienten que se rompió en el camino. Camina con ellos mientras expresan su dolor.

Antes de enseñar, Jesús escucha. No se incomoda con su confusión ni con su tristeza. Permite que el dolor sea expresado sin corregirlo de inmediato.

Este pasaje nos recuerda que Jesús quiere escuchar lo que esperábamos, lo que no ocurrió y lo que se rompió.

Conclusión. Muchas veces nuestras palabras no buscan respuestas rápidas; solo necesitan ser dichas delante de Él.

Jesús sigue caminando con quienes necesitan decir en voz alta lo que les duele.

Para reflexionar

¿Qué expectativa no cumplida necesitas expresar hoy delante de Jesús con toda honestidad?

Oración 🙏 Señor Jesús, gracias porque me escuchas. Tú conoces mis palabras y también mis silencios. Hoy pongo delante de Ti mis esperanzas rotas y confío en que no ignoras mi dolor. Amén.

Bendiciones y feliz Miércoles!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y cuando te encuentres triste acude a los pies de Cristo, quien “Nos consuela en todos nuestros sufrimientos, para que nosotros podamos consolar también a los que sufren, dándoles el mismo consuelo que él nos ha dado a nosotros.” 2 Corintios 1:4 DHH94I

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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Jesús camina con nosotros