Somos ramas de la Vid Verdadera

📖“Permanezcan en mí, y yo en ustedes. Así como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes, si no permanecen en mí. Yo soy la vid y ustedes los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí ustedes nada pueden hacer. El que no permanece en mí, será desechado como pámpano, y se secará, y será recogido y arrojado al fuego, y allí arderá.”

San Juan 15:4-6 RVC

Reflexión 🤔 ¿Has estado alguna vez en un viñedo? Yo los he visto en muchas ocasiones al viajar en carretera. ¡Son preciosos, sobre todo cuando las vides están cargadas con sus jugosos racimos de uvas maduras!

El capítulo 15 del Evangelio de Juan recoge una de las conversaciones más profundas que Jesús tuvo con sus discípulos unas horas antes de entregar Su vida en la cruz. Empezó diciéndoles: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador” (Juan 15:1).

Jesús es la vid verdadera, la auténtica fuente de vida de la que bebemos, y que produce fruto abundante en nuestras vidas. ¿Y el Padre? El Padre es Aquel que está sentado en el Trono, pero, a la vez, es el labrador, Aquél que cuida la tierra y riega la planta con gran amor. ¿Puedes imaginártelo? ¿Puedes imaginarte a Dios cuidándote tiernamente, mientras arranca las malas hierbas de tu vida y te riega con inmenso cariño? ¡Qué increíble!

¡Sí, Dios trabaja de manera incansable en tu vida! A lo largo de estos días, vamos a descubrir en los primeros versículos del capítulo 15 del Evangelio de Juan, ideas que te ayudarán a vivir una vida plena y llena de fruto, tal y como Dios la ha diseñado para ti.

Pide a Dios que te ayude a tener tus oídos abiertos para escuchar Su voz a través de este precioso capítulo de la Biblia. A comprender mejor quién eres en Él, y experimentar más Su cuidado en tu vida, Su cercanía, y Su amor.

Conclusión. Agradezcamos al divino Viñador por Su increíble amor, por escucharnos y por estar siempre con nosotros.

Oración. 🙏 Señor, cuánto me conforta entender que yo soy una pequeña rama de esa hermosa Vid que eres Tu, tal como lo dijiste: “»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.”

San Juan 15:1 RVC

Gracias Padre, porque se que Tu eres el cuidador excelente de esa Viña que es la Iglesia, y que aunque yo fuere una rama muy pequeña, tu me cuidarás y harás que crezca y pueda dar muy buen fruto, amén.

Bendiciones y Feliz Lunes!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia con la seguridad de que al estar ligados a la Vid verdadera, que es nuestro Señor Jesucristo, el buen fruto que daremos será producido por Él en nosotros.

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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Cristo ha resucitado!