Padres buenos, padres mediocres y padres ausentes

📖 “»Esos son los mandatos, los decretos y las ordenanzas que el SEÑOR tu Dios me encargó que te enseñara. Obedécelos!. Tú, tus hijos y tus nietos teman al SEÑOR su Dios durante toda la vida. Si obedeces todos los decretos y los mandatos del SEÑOR, disfrutarás de una larga vida. Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalos a tus manos y llévalos sobre la frente como un recordatorio. Escríbelos en los marcos de la entrada de tu casa y sobre las puertas de la ciudad.” Deuteronomio 6:1 ss

Reflexión 🤔 Leyendo una publicación titulada: “Un triste mensaje para los padres”, del autor Ken Ham, quedé francamente deprimido por las estadísticas que menciona, y es por eso, que quiero invitarlos a reflexionar acerca de este tema, y de lo que se busca festejar hoy Domingo por ser “Día del Padre”.

Ciertamente podemos festejar; pero hemos de escoger entre ser festivos solo por celebrar esa tradición, o aprovechar la oportunidad que nos ofrece la fecha, para entender porqué cada vez más padres están reprobando su mayor responsabilidad.

En el libro de Josué capítulo 4, leemos cómo los Israelitas cruzaron milagrosamente el río Jordán y luego Dios instruyó a Josué para que tomara 12 hombres que recogieran 12 piedras del río y construyeran un memorial: “y dijo a los israelitas: «En el futuro, cuando sus hijos les pregunten: “¿Qué significan estas piedras?”, cuéntenles cómo Israel pasó el río Jordán en seco, y cómo el Señor su Dios secó el agua del Jordán mientras ustedes pasaban, tal como antes había secado las del Mar Rojo mientras pasábamos nosotros. Así todos los pueblos del mundo sabrán lo poderoso que es el Señor, y ustedes honrarán siempre al Señor su Dios.»” Josué 4:21-24

Que gran recordatorio, dejar enormes piedras en el río Jordán para no olvidarse de decirle a las nuevas generaciones acerca del Señor, para que ellos pudieran conocer quién es El Dios verdadero, y al mismo tiempo, esto sería un testimonio para el mundo respecto al único Dios verdadero que acompañaba siempre a su pueblo.

Pero posteriormente, cuando toda la generación que estuvo con Josué murió, leemos uno de los pasajes más tristes de la Biblia: “Murieron también todos los israelitas de la época de Josué. Y así, los que nacieron después, ya no sabían nada del Señor ni de sus hechos en favor de Israél... y empezaron a adorar al demonio en sus diferentes representaciones de Baal. Dejaron al Señor, el Dios de sus antepasados que los había sacado de Egipto, y se entregaron a adorar a los falsos dioses de la gente que vivía alrededor, provocando así el enojo del Señor. Dejaron al Señor por adorar a Baal y a las diferentes representaciones de Astarté, y por eso el Señor se enojó contra Israel e hizo que sus enemigos de los alrededores los derrotaran sin que ellos pudieran hacerles frente.”

Jueces 2:10-14

Y aquí estuvo la falla!! Se dejó de instruir en la enseñanza y contenido de las escrituras a las nuevas generaciones.

Los niños que se suponía preguntarían el significado de aquellas 12 piedras, en su desconocimiento, al no haber sido instruidos, también se rebelaron, y adoraron ídolos y falsos dioses!

Esto debería ser hoy una advertencia para nosotros. El Salmo 78 ordena a los padres a enseñar a sus hijos el conocimiento del único Dios verdadero, dice: “Dios estableció una ley para Jacob; puso una norma de conducta en Israel, y ordenó a nuestros antepasados que la enseñaran a sus descendientes, para que la conocieran las generaciones futuras, los hijos que habían de nacer, y que ellos, a su vez, la enseñaran a sus hijos; para que tuvieran confianza en Dios y no olvidaran lo que Él había hecho; para que obedecieran sus mandamientos y no fueran como sus antepasados, rebeldes y necios, faltos de firmeza en su corazón y espíritu; ¡una generación infiel a Dios!” Salmos 78:5-8

Es obvio que aquellos padres de la antigüedad no obedecieron a Dios, y por consiguiente, tampoco instruyeron a sus hijos en el temor del Señor, como debían haberlo hecho, y como resultado perdieron a la siguiente generación después de Josué, y así comenzó toda la decadencia espiritual que surte de almas el infierno. En esencia, esto es lo que está pasando hoy en la Iglesia y en casi todos los hogares del mundo.

Las Estadísticas. Los datos marcan que 2 de cada 3 jóvenes en los Estados Unidos, están dejando la Iglesia para asistir a la universidad, y al quedar expuestos a toda la ideología confusa, ya muy pocos regresan a su fe cristiana.

La fe se extingue. La casa de encuestas y estadísticas Pew Research, en el año 2010 claramente mostró una tendencia similar en las Iglesias de USA, con solo 18% de las nuevas generaciones asistiendo a la Iglesia, comparada con el 56% de la generación anterior. Eso demuestra que los padres y las Iglesias están fallado en instruir a las siguientes generaciones para que sepan qué es lo que creen, porque lo creen, y cómo defender la fe Bíblica. Tristemente, no hemos criado generaciones que sostengan un verdadero punto de vista cristiano acerca del mundo. Sino que hemos delegado nuestra responsabilidad dada por Dios, de ser el padre la cabeza espiritual del hogar, para así asegurarnos que el correcto legado espiritual sea pasado a la siguiente generación sin alterarlo. En varios países se está arrebatando a los padres el derecho de la formación moral y espiritual de sus hijos.

Por eso, y de manera irónica, me dirijo a los padres mediocres o ausentes, para felicitarlos en este su día!... Maravillosos padres dormidos, que delante de sus ojos les pierden a sus hijos, mientras ustedes festejan con cerveza!!🤨

Muchos padres necesitan arrepentirse por no dedicar el tiempo necesario y suficiente para instruir sólidamente a sus hijos en la fe Bíblica, han entregado a sus hijos al mundo, y a Iglesias que ni siquiera les enseñan ni lo más mínimo de Biblia, ni apologética para prepararlos a fin de que puedan resistir los embates del ateísmo y de la creciente ideología Lgbtq+, y hasta han comprometido la Palabra de Dios acerca de la creación en Génesis, como la fuente primaria de educación cristiana, y a cambio, han aceptado las ridículas teorías de la evolución y de la gran explosión o Big-Bang.

Justo como en los días después de Josué, ahora vemos también las consecuencias de esta falta de instrucción y la perdición de estas generaciones que albergan ya un sentimiento anti-cristiano, y solo siguen huecas, vanas y contagiosas filosofías.

Cuando contemplamos esta realidad, cada día debería de ser un triste “día del padre mediocre”.

Y por eso, en este “Día del Padre”, los desafío a todos a comprometernos para hacer lo que Dios nos ha mandado hacer en la instrucción espiritual de nuestros hijos. Después de todo, cada niño es un ser humano que vivirá para siempre ya sea en el cielo, o en el infierno por nuestra atención o descuido, lo cual debería preocupar terriblemente a cada uno de sus padres.

Conclusión: Hoy, por ser el día del padre, como también en cualquier otro día del año, recordemos todo lo que Dios nos ha mandado acerca de nuestra responsabilidad para con nuestros hijos.

Y recuerda también, que pronto habrás de darle cuentas a Dios sobre qué clase de padre fuiste, y cuántas vidas afectaste para bien o para mal; así que: "Padres, criad a vuestros hijos en la disciplina y amonestación del Señor". Efesios 6:4

Y si has sido un buen padre, entonces todos lo celebramos contigo; pero si sientes que no lo has sido, entonces este es el momento en que, arrepentido, te apliques para corregir todo lo torcido.

Oración 🙏 Señor, llena nuestro corazón de amor para nuestros hijos, a fin de que, con nuestra enseñanza y buen testimonio, podamos, mientras vivamos, conducir su vida por tus caminos, en el nombre de Jesús, amén!

Bendiciones y Feliz Domingo!.. 🤗

“Habla de Dios, lee la Biblia y obedece y respeta a tus padres, pues de ese modo agradarás al Señor”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

Anterior
Anterior

David, su arrepentimiento sincero

Siguiente
Siguiente

Jonás, su desobediencia y mala actitud