Dios renueva nuestro Interior

📖 “Elías miró a su alrededor, y vio que cerca de su cabecera había una torta cocida sobre las brasas y una jarra de agua. Entonces se levantó, y comió y bebió; después se volvió a acostar. Pero el ángel del Señor vino por segunda vez, y tocándolo le dijo: «Levántate y come, porque si no el viaje sería demasiado largo para ti.» Elías se levantó, y comió y bebió. Y aquella comida le dio fuerzas para caminar cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. Al llegar, entró en una cueva, y allí pasó la noche. Pero el Señor se dirigió a él, y le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?» Él respondió: «He sentido mucho celo por ti, Señor, Dios todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza y derrumbado tus altares, y a filo de espada han matado a tus profetas. Sólo yo he quedado, y me están buscando para quitarme la vida.» Y el Señor le dijo: «Sal fuera y quédate de pie ante mí, sobre la montaña.» En aquel momento pasó el Señor, y un viento fuerte y poderoso desgajó la montaña y partió las rocas ante el Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto; pero el Señor tampoco estaba en el terremoto. Y tras el terremoto hubo un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Pero después del fuego se oyó un sonido suave y delicado. Al escucharlo, Elías se cubrió la cara con su capa, y salió y se quedó a la entrada de la cueva. En esto llegó a él una voz que le decía: «¿Qué haces ahí, Elías?»”

1 Reyes 19:6-13 DHH

Reflexión 🤔Hay momentos en los que el alma se siente cansada, no solo físicamente, sino internamente. Procesos, preocupaciones y temporadas difíciles pueden desgastar el corazón.

Elías también vivió un momento así. Estaba agotado, pero Dios no se le reveló en el ruido, sino en un silbo apacible y delicado (1 Reyes 19:11-12).

Dios muchas veces no habla en la prisa ni en el caos, sino en la quietud donde el corazón se vuelve sensible a Su voz. El Salmo 23 nos recuerda que el Señor es nuestro pastor, él nos guía a aguas de reposo y restaura nuestra alma.

Dios no solo nos acompaña en los procesos, sino que también nos restaura en medio de ellos.

Romanos 12:2 nos enseña que la transformación viene cuando nuestra mente es renovada por la verdad de Dios.

Volver a lo simple es volver a su presencia, permitir que Él ordene nuestro interior y nos recuerde quiénes somos en Él.

Conclusión: En Cristo no solo sobrevivimos procesos, en Él somos renovados completamente. “Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer. No vivan ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambien su manera de pensar para que así cambie su manera de vivir y lleguen a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto.”

Romanos 12:1-2 DHH

Oración 🙏 Señor, tu conoces mis luchas y desfallecimientos, por eso, en el nombre de tu hijo Jesucristo, te pido me fortalezcas para resistir y superar toda prueba por difícil que sea, amén!

Bendiciones y Felíz Miércoles!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia y ten siempre la confianza y seguridad de que el Señor te fortalecerá cuando más lo necesites”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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