En las pruebas Dios nos enfoca hacia Él
📖 “Tres veces le he pedido al Señor que me quite ese sufrimiento; pero el Señor me ha dicho: «Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad.» Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” 2 Corintios 12:8-9 DHH94I
Reflexión 🤔Ciertamente no hay mayor alegría que una oración contestada. No cabe en nosotros la felicidad que brota cuando se cumple el deseo de nuestro corazón. El ver cómo se hacen realidad nuestros sueños es una sensación maravillosa. Qué gran experiencia son los deseos, los sueños y las oraciones cumplidas.
Pero…¿Y qué podríamos decir de los deseos que no se cumplen, los sueños que no se materializan y las oraciones que no se contestan como nosotros esperamos? ¿Y cómo describir la experiencia de aquello que nunca llega? Pasa el tiempo y ya no fue solo demora. Que frustrante es cuando el mensaje dice: “No llegará”.
Cuando Pablo dice: "En tres ocasiones distintas le rogué al Señor que me la quitara. Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad.»" (2 Corintios 12:8-9, NTV)
Pablo expresa como insistió en su oración pidiendo a Dios que le quitara esa espina que tenía clavada. Una versión habla de un aguijón en la carne.
Sin duda, alguien como Pablo se merecía una respuesta positiva a su petición. Si la espina era una enfermedad, se merecía su completa sanidad; y si era la persecución, se merecía días tranquilos después de tantas pruebas. Sea cual fuese su petición, la respuesta fue una: “Mi gracia es suficiente, y podrás con eso”. Dios le dijo: “Aprenderás a depender de mi gracia”.
Le pides que te saque la espina y Él te dice que la dejará…Le pides que te saque de donde estás y no llega la ayuda. Le pides que el problema desaparezca, pero Él dice que es necesario enfrentarlo.
Le pides que lo resuelva, pero Él no interviene. Le insistes en lo que necesitas, pero Él no lo envía. El problema persiste, tu carencia no es suplida, no percibes mejoría, solo ves que el tiempo pasa y no sucede nada…nada de lo que pediste, nada de lo que esperabas, nada de lo que soñabas.
Después de pedir y esperar insistentemente, después de recibir el silencio de Dios o un rotundo “No”, Dios pasará a hablarnos de otro tema. Él ya no se referirá a nuestra petición, ni se ocupará de justificar su negativa. Nos hablará de otro asunto más importante: nos reenfocará y nos guiará para que pongamos nuestra mirada en otro punto. Prepárate, Dios es un experto en corregir nuestro enfoque.
Mientras sigamos dolidos por lo que no ocurrió, nuestro corazón se clavará en la amargura. Si sólo le reprochamos a Dios lo que nos parece injusto, nos resentiremos y nos perderemos lo que Dios tiene preparado para nuestro futuro.
Dios no está dispuesto a que eso ocurra, ni por un momento forma parte de su voluntad que perdamos el rumbo, por eso sigue intentando y trabajando en nosotros para redirigir nuestra mirada y todo nuestro corazón. Así trabaja Él para reordenar nuestras prioridades.
Conclusión: Tu vida de fe no está necesariamente ligada al cumplimiento de tus deseos, o a la respuesta afirmativa a tus peticiones, por eso Dios podrá desviar tu atención hacia otro tema.
Él tiene algo que decirnos que nos sacará del pozo en el que ingresamos, su Palabra saldrá a nuestro rescate, y su mensaje nos dará nuevas fuerzas para seguir adelante a pesar de las circunstancias y de nuestros sentimientos.
Oración 🙏 Señor, confío en que tienes lo mejor para mí, y que tus planes son planes de bien y no de mal, tal como Tu mismo lo dices: “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes—declara el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29:11
Gracias Señor, solo te pido entonces algo más: Por favor aumenta mi fe y dame fortaleza! Necesito adoptar una nueva perspectiva que me traiga claridad para superar mi frustración. Conforta mi alma y guíame por tus sendas. En el nombre de Jesús, amén!
Bendiciones y Feliz Miércoles!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia y confía en lo que dice el Salmo 23:3 “El Señor confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.”
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.