El camino de regreso al Padre

📖 “Al fin se puso a pensar: “¡Cuántos trabajadores en la casa de mi padre tienen comida de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! Regresaré a casa de mi padre, y le diré: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo; trátame como a uno de tus trabajadores.” S. Lucas 15:17-19 DHH94I

Reflexión 🤔Cuando el hijo menor tocó fondo en el corral de los cerdos, la Biblia dice que "volvió en sí". El hambre que sentía en su estómago vacío le recordó que en la casa de su padre incluso los trabajadores de menor rango comían hasta saciarse, mientras él se moría de hambre. En ese momento de desesperación, decidió regresar. Sin embargo, al analizar el discurso que ensaya mientras camina de regreso a casa, descubrimos que aquél joven todavía no entendía lo que significa la gracia, y asumió que debido a su gran fracaso ya había perdido todos sus derechos, por lo que planeó decirle a su padre: "Tratame como a uno de tus jornaleros".

Un "jornalero" no era un esclavo de la casa ni vivía allí de forma permanente; era un trabajador externo que se contrataba por día y a quien se le pagaba estrictamente y proporcionalmente según las horas trabajadas. El hijo menor estaba intentando aplicar al menos esa lógica a su relación familiar. Él pensaba: "Destruí mi identidad de hijo, así que ahora regresaré como empleado. Voy a trabajar duro, ganaré un salario, y con mi esfuerzo y buen comportamiento le pagaré a mi padre cada centavo de la herencia que desperdicié", o sea que el joven intentaba sustituir el amor del padre por un contrato de rendimiento.

Esta es la misma trampa religiosa en la que caemos cuando fallamos. Cuando cometemos un pecado, cuando pasamos por una temporada de frialdad espiritual o cuando tomamos malas decisiones, nuestra mente nos dice: "Ya no eres digno de ser llamado hijo. Ahora tienes que ganarte el derecho de regresar hacia Dios". Luego empezamos a orar más por culpa, leemos la Biblia para calmar nuestra conciencia, o intentamos hacer buenas obras con la intención secreta de "pagarle" a Dios por nuestros errores. Pero en el Reino de Dios, ese mito de hacer méritos no funciona. Tú no puedes intentar adquirir mediante buenas obras, una identidad que Jesús ya pagó con Su sangre cuando murió por ti en la Cruz.

Preguntas para la Reflexión:


Cuando fallas o pasas por una crisis espiritual, ¿tiendes a actuar como un "jornalero" intentando acumular méritos morales para que Dios te vuelva a aceptar?

¿Cómo descansa tu corazón al recordar que tu identidad como hijo de Dios es un regalo de gracia que no depende de tus méritos ni de tu rendimiento diario?

Conclusión. Tu no eres un empleado que deba ganarse el favor de Dios; eres un hijo quebrantado por tus pecados que necesita ser restaurado por la gracia del Padre.

Oración 🙏 Señor Jesús, gracias porque en Ti mi identidad es segura. Perdóname por las veces que he intentado acercarme a Ti como un empleado, creyendo que debo pagar por mis errores a través de mi propio esfuerzo religioso. Renuncio al mito de hacer méritos para pagar mis culpas. Hoy decido regresar a Tus brazos, no para trabajar para ganarme Tu amor, sino para que arrepentido de mis pecados, pueda descansar en la maravillosa gracia que me diste de forma gratuita. Amén.

Bendiciones y Feliz Viernes!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y descansa en el inmenso amor de Dios por ti.”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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