Cuando el Padre nos poda
📖 “Jesús continuó diciendo a sus discípulos: «Yo soy la vid verdadera, y Dios mi Padre es el que la cuida. Si una de mis ramas no da uvas, mi Padre la corta; pero limpia las ramas que dan fruto para que den más fruto. Ustedes ya están limpios, gracias al mensaje que les he anunciado.”
Juan 15:1-3 TLA
Reflexión 🤔Jesús dice que el Padre limpia al pámpano que lleva fruto para que lleve más. La poda consiste en remover aquello que consume la fuerza de la planta y limita su crecimiento. Por eso, una temporada dolorosa no siempre significa que Dios nos abandonó. A veces significa que el Labrador está obrando con cuidado.
La poda duele porque Dios comienza a tocar aquello a lo que nos aferramos: orgullo, autosuficiencia, pecado oculto, distracciones, relaciones incorrectas, ambiciones egoístas, dependencia del dinero o necesidad de aprobación. A veces también corta cosas buenas que, sin darnos cuenta, ocuparon el lugar de Cristo.
Nosotros queremos fruto, pero preferiríamos evitar la poda. Queremos madurez sin proceso, santidad sin rendición e intimidad con Dios sin morir a nuestra carne. Sin embargo, el fruto requiere que permitamos al Padre retirar todo crecimiento inútil que drena nuestra vida espiritual.
La poda no significa rechazo; significa cuidado. El Labrador no corta por crueldad, sino con propósito. Él ve lo que nosotros todavía no podemos ver y ama demasiado a Sus hijos como para dejarlos estériles espiritualmente.
Quizá has interpretado una pérdida, una confrontación o una temporada incómoda como prueba de que Dios está lejos. Antes de llegar a esa conclusión, pregúntale: “Señor, ¿qué estás formando en mí? ¿Qué necesito soltar para dar más fruto?”.
No todo dolor es poda y no debemos usar este pasaje para explicar ligeramente el sufrimiento ajeno. Pero sí podemos confiar en que, aun en medio del dolor, nuestro Padre sigue siendo un Labrador bueno. Sus manos no han dejado de cuidarnos.
Conclusión: Todos los convertidos somos tratados como hijos. “Cuando éramos niños, nuestros padres nos corregían porque pensaban que eso era lo mejor para nosotros. Pero Dios nos corrige para nuestro verdadero bien, para hacernos santos como él. Desde luego que ningún castigo nos gusta en el momento de recibirlo, pues nos duele. Pero si aprendemos la lección que Dios nos quiere dar, viviremos en paz y haremos el bien. Por todo eso, no debemos dejar de confiar totalmente en Dios. Si la vida es como una carrera, y ustedes tienen ya cansadas las manos y débiles las rodillas, cobren nuevas fuerzas.” Hebreos 12:10-12 TLA
Oración 🙏 “Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva.”
Salmos 139:23-24 TLA
Bendiciones y Feliz Domingo!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y ríndete a Él, porque Él solo tiene para nosotros planes de bien y no de mal, para darnos un futuro y una esperanza”
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