Permanecer no es una visita ni oración ocasional
📖“Sigan unidos a mí, como yo sigo unido a ustedes. Una rama no puede dar uvas de sí misma, si no está unida a la vid; de igual manera, ustedes no pueden dar fruto, si no permanecen unidos a mí. »Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. El que permanece unido a mí, y yo unido a él, da mucho fruto; pues sin mí no pueden ustedes hacer nada. El que no permanece unido a mí, será echado fuera y se secará como las ramas que se recogen y se queman en el fuego.” San Juan 15:4-6 DHH94I
Reflexión 🤔“Permanecer” es la palabra que se repite en Juan 15. El centro del cristianismo no es visitar a Cristo ocasionalmente, sino vivir en dependencia continua de Él.
Permanecer no es una emoción pasajera ni sentir bonito durante una canción. Tampoco es solamente asistir a la iglesia el Domingo. Es fundar conscientemente nuestra vida en Cristo y reconocer: “Señor, separado de Ti no tengo vida ni puedo producir fruto espiritual”.
Sin embargo, muchas veces queremos los beneficios de Dios sin depender realmente de Dios. Queremos paz sin oración, gozo sin obediencia, fruto sin intimidad, dirección sin rendición y bendición sin permanencia.
La frase “separados de mí nada pueden hacer” confronta nuestro orgullo. No significa que una persona alejada de Dios sea incapaz de trabajar, alcanzar metas o hacer cosas admirables. Significa que, separados de Cristo, no podemos producir aquello que tiene vida espiritual y valor eterno. No podemos transformar nuestro corazón ni parecernos a Jesús por nuestras propias fuerzas.
Permanecer se cultiva en lo cotidiano: abrir la Palabra no solo para buscar una respuesta rápida, sino para conocer a Dios; orar con honestidad; obedecer aun cuando cuesta; recordar Su verdad durante el día; arrepentirnos cuando fallamos y volver a Él.
No permanecemos para convencer a Jesús de acercarse. Permanecemos porque Él ya nos llamó, nos amó y nos unió a sí mismo. Nuestra seguridad no descansa en la fuerza con la que nos aferramos, sino en la fidelidad de Aquel que nos sostiene.
Hoy haz una pausa y dile: “Jesús, no quiero simplemente incluirte en mi agenda. Quiero construir mi vida entera en Ti”.
Conclusión: “Por eso, habiendo recibido a Jesucristo como su Señor, deben comportarse como quienes pertenecen a Cristo, con profundas raíces en él, firmemente basados en él por la fe, como se les enseñó, y dando siempre gracias a Dios.” Colosenses 2:6-7 DHH94I
Oración 🙏 Señor, no quiero ser alguien que escuche ocasionalmente Tu Palabra, quiero ser un apasionado discípulo de Tu enseñanza en la Biblia y seguirte siempre para estar cerca de Tí hasta que me lleves contigo, ayúdame Padre a conseguirlo, en el nombre de Jesús, amén!
Bendiciones y Feliz Martes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y aférrate a Jesús por medio de Su Palabra.”
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.