La Paciencia puesta a prueba
📖 “El amor es paciente y bondadoso. El amor no es envidioso. No es presumido ni orgulloso. El amor no es descortés ni egoísta. No se enoja fácilmente. El amor no lleva cuenta de las ofensas. No se alegra de la injusticia, sino de la verdad. El amor acepta todo con paciencia. Siempre confía. Nunca pierde la esperanza. Todo lo soporta.” 1 Corintios 13:4-7 PDT
Reflexión 🤔El primer fruto del Espíritu es el amor y tiene dos características: es paciente y bondadoso. Por lo tanto, antes que todos los demás frutos del Espíritu, lo que debemos demostrar ante los demás es la paciencia con amor en cada momento para cuidar nuestro corazón y nuestras relaciones personales, y dar así un buen testimonio delante de los demás.
Para los que somos padres, ¿cuántas veces se nos ha agotado la paciencia con nuestros hijos por temas como la escuela, las tareas etc. O como cuando se nos hace tarde para llegar a tiempo a alguna reunión debido a la lentitud de la esposa en arreglarse? O en nuestro trabajo, ¿cuántas veces hemos sentido que estamos por perder la paciencia ante nuestro jefe, algún cliente o un compañero?, incluso en nuestra familia: ¿cuántas veces hemos reaccionado sin amor ante ellos?
Es difícil ser paciente con los demás cuando no lo eres contigo, por lo tanto necesitamos que Dios nos ayude y enseñe a serlo, primero con nosotros mismos, para que el fruto que se produzca se refleje en nuestras relaciones con los demás. Una de las maneras en las que nos damos cuenta que aún no somos lo suficientemente pacientes con nosotros, es cuando tampoco lo somos con los demás.
Es muy importante observar cuáles son las situaciones en nuestras relaciones interpersonales que provocan que nuestra paciencia se agote, para así pedirle a Dios que nos ayude a trabajar más en ello. Por ejemplo: una esposa puede ayudar a evitar la impaciencia de su marido que es puntual, organizando mejor su tiempo, para así llegar siempre bien arreglada y temprano a cada reunión, lo cual favorecerá el estado de ánimo de ambos, porque de lo contrario, le provocará continuos y molestos retos a la paciencia del esposo, lo que de repetirse una y otra vez, se convertirá en una fuente de conflictos. No abusemos de la paciencia de los otros.
Conclusión: Tengamos pues paciencia, pero a la vez diligencia, y así comenzaremos a experimentar un amor renovado hacia todos los demás. El amor se expresa con paciencia, pero también por amor se es diligente para no afectar el tiempo de otros.
Oración 🙏 Señor, permíteme ver el fruto de la paciencia que me enseñas a tener conmigo mismo, para reflejarlo hacia los demás, ayúdame a identificar cuáles son las áreas en las que no estoy siendo paciente con los demás o provocándoles estallidos de impaciencia, para ponerlo en tus manos y me enseñes a tratar con eso. Te doy gracias porque me estás enseñando a amar con paciencia y bondad a los que me rodean, y gracias por estar siempre a mi lado. En el nombre de Jesús, amén.
Bendiciones y Feliz Lunes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y ten paciencia con las fallas y errores de los demás así como quisieras que ellos la tuvieran contigo”
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