Predica sin Complejos
📖“Esto es verdad, y todos deben creerlo: Jesucristo vino a este mundo para salvar a los pecadores del castigo que merecen, ¡y yo soy el peor pecador de todos! Pero Dios fue bueno y me salvĂł. AsĂ demostrĂł la gran paciencia que Jesucristo tuvo conmigo. Lo hizo para que otros sigan mi ejemplo, y confĂen en Cristo para tener vida eterna.” 1 Timoteo‬ â€1:15-16‬ â€TLAD‬‬
ReflexiĂłn 🤔 En algĂşn momento de nuestra vida de fe podemos sentirnos como un hipĂłcrita. Es difĂcil decirles a los hijos adolescentes que no fumen cuando usted lo hace; es difĂcil lograr que tomen en serio los estudios cuando siempre escuchan historias acerca de cĂłmo desperdiciĂł sus años en la universidad. Puede que parezca muy difĂcil llevar a alguien a tomar a Dios en serio cuando todos saben que en su vida hay cosas que lo avergĂĽenzan.
No obstante, si se necesitara un pasado completamente limpio para hablar en favor de Dios, a nadie se le permitirĂa jamás predicar, ni siquiera pronunciar una sola palabra del evangelio.
Noé, David, Salomón, Pedro, Mateo, Magdalena, etc. hicieron grandes cosas por el reino y fueron grandes testigos, pero también fueron miserables pecadores.
Esta es la honesta confesiĂłn de san Pablo: “Cristo JesĂşs vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrara en mĂ toda su clemencia, para ejemplo de los que habrĂan de creer en Ă©l para vida eterna” (1 Timoteo 1:15-16).
ConclusiĂłn: No tema hablar sobre JesĂşs. A veces un humilde hombre malo, arrepentido y perdonado, es más creĂble que un presumido santurrĂłn.
đź“– “Porque desde que el mundo es mundo nadie vio ni oyĂł jamás de un Dios como el nuestro, que se manifiesta en favor de los que en Ă©l confĂan. Acoges con agrado a quienes alegremente hacen el bien, a quienes van por sendas santas. Pero no somos santos; somos y hemos sido pecadores toda la vida. Por lo tanto, tu ira pesa sobre nosotros. ÂżCĂłmo podrán salvarse las personas que son como nosotros? Estamos completamente contaminados e inmundos de pecado. Todas nuestras buenas obras son como inmundos harapos. Como hojas de otoño nos decoloramos, nos marchitamos y caemos. Como viento, nos arrastran nuestros pecados. Y, sin embargo, nadie invoca tu nombre ni te suplica misericordia. A causa de ello, tĂş te has apartado de nosotros y nos has abandonado por nuestra maldad. ¡Y no obstante, oh Señor, tĂş eres nuestro Padre! Somos la arcilla y tĂş el alfarero: todos fuimos modelados por tu mano. ¡Ay, no estĂ©s tan airado con nosotros, Señor, ni recuerdes para siempre nuestros pecados! Mira y ve que todos somos pueblo tuyo.
Después de todo esto, ¿aún te negarás a ayudarnos, Señor? ¿Permanecerás callado y continuarás castigándonos?”
â€â€IsaĂas‬ â€64:4 ss NBV‬‬
AsĂ que con la libertad que nos diĂł el perdĂłn, hablemos de las grandezas de Dios!
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquà todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17
RV 1960
Bendiciones y feliz Miércoles! 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, pues ella está repleta de historias de personas indignas y pecadoras, que fueron trasformadas, santificadas y usadas para llevar el evangelio a todas las naciones. A Cristo no le importa nuestro pasado, sino solo nuestro presente y futuro.”