La Fiesta Continuará

📖«"En el monte Sión, el Señor todopoderoso preparará para todas las naciones un banquete con ricos manjares y vinos añejos, con deliciosas comidas y los más puros vinos. En este monte destruirá el Señor el velo que cubría a todos los pueblos, el manto que envolvía a todas las naciones. El Señor destruirá para siempre la muerte, secará las lágrimas de los ojos de todos y hará desaparecer en toda la tierra la deshonra de su pueblo. El Señor lo ha dicho. En ese día se dirá: «Éste es nuestro Dios, en él confiamos y él nos salvó. Alegrémonos, gocémonos, él nos ha salvado.»”

Isaías 25:6-9 DHHDK

Reflexión 🤔La profecía de Isaías 25:6-9 ofrece una visión gloriosa del banquete eterno con Cristo, un momento de triunfo definitivo sobre el mal, el dolor y la muerte.

Imagina un festín sin fin, en el que no hay enfermedad, ni tristeza, ni muerte. Isaías, con una visión profética, nos transporta a ese día glorioso en el que Dios mismo preparará una celebración para toda la humanidad en el monte Sion. Es la imagen de la comunión perfecta y la redención final que anhelamos, donde todas las aflicciones de este mundo desaparecerán.

"Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos añejos, de gruesos tuétanos y de vinos purificados." (Isaías 25:6, RVR60)

Este versículo nos habla de la provisión y la generosidad de nuestro Señor. El banquete, con sus "manjares suculentos" y "vinos purificados", simboliza la plenitud de bendiciones espirituales y la satisfacción completa que solo Dios puede ofrecer. No es un refrigerio escaso, sino una fiesta abundante, disponible para todos los pueblos, lo que subraya la naturaleza universal de la salvación de Cristo. Es una invitación a dejar de lado la escasez espiritual del mundo y deleitarnos en la riqueza abundante de su gracia.

La fiesta eterna que tendremos con Cristo en el monte del Señor, un Banquete de Victoria y consuelo, un momento de redención final, gozo y la erradicación de todo mal.

El profeta Isaías nos transporta con su visión a un futuro glorioso, donde el Señor de los ejércitos preparará un festín sin igual. Este pasaje no solo habla de comida y bebida, sino de la comunión definitiva con Dios, un evento que trasciende el tiempo y el sufrimiento terrenal. Es la promesa de nuestra fiesta con Cristo.

Isaías nos pinta una imagen de abundancia, calidad y generosidad inigualables. No es un simple refrigerio, sino un "banquete de manjares suculentos". Simboliza la plenitud de bendiciones espirituales que Dios ha preparado para todos los pueblos, sin exclusión. En Cristo, encontramos la provisión completa para nuestras almas; Él es el pan de vida y el agua viva que sacian toda hambre y sed espiritual. Este banquete representa la comunión perfecta y la satisfacción total que solo provienen de Dios, un anticipo de la vida eterna donde no faltará nada.

Oración: 🙏 Gracias Padre, pues con solo pensar en ese grandioso banquete, sentimos tu inmenso amor y tu gran deseo de hacernos plenamente felices por la eternidad, y así, aunque todavía tengamos quizás que cruzar por “valles de sombras de muerte”, sabemos que irás con nosotros. Gracias por tu increíble y eterno amor. En el nombre de Jesús, amén!

Bendiciones y Feliz Jueves!..🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, para que otros también conozcan de Jesús y puedan estar con nosotros en ese

grandioso banquete.

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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Reflexión de Fin de Año