Somos seres emocionales
📖«“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”
Hebreos 4:15 RVR-60
Reflexión 🤔El manejo de nuestras emociones es algo de la más alta importancia, ya que la falta de dominio propio nos puede llevar en ocasiones a lastimarnos o lastimar nuestra relación con los demás. Pero no hay sólo emociones negativas, sino todo un abanico de
hermosos sentimientos que inspiran al corazón humano.
Muchos de nosotros utilizamos el término "emociones" y hablamos de ellas en distintas áreas de nuestra vida. Alguna vez te preguntaste ¿qué hace que riamos cuando estamos alegres?, ¿que lloremos cuando estamos tristes? o ¿que gritemos cuando estamos enojados?
La palabra emoción viene del latín emotio, emotionis, nombre que se deriva del verbo emovere que significa mover, trasladar. Entonces, las emociones son impulsos que inducen a la acción.
Un diccionario de términos psicológicos define la emoción como "aquel estado transitorio pero intenso que se produce debido a una situación o estímulo del contexto que modifica el equilibrio psicofísico de un individuo." Es decir, cuando hemos experimentado, por ejemplo, la muerte de alguien cercano (el estímulo), aquello produce en nosotros tristeza que nos hace llorar. Cuando experimentamos la emoción del enojo, eso también nos impulsa a hacer algo. Lo mismo ocurre con el resto de las emociones.
El ser humano fue diseñado por Dios con esta característica de experimentar y mostrar emociones. Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, como vemos en Génesis 1:27 que dice así: “Cuando Dios creó al hombre, lo creó a su imagen y semejanza; varón y mujer los creó,” Génesis 1:27 DHHDK
Somos seres emocionales y, como fuimos creados a su imagen, podemos comprender que Dios también tiene emociones. A lo largo de la Biblia podemos comprobar esta verdad leyendo versículos donde se habla del enojo de Dios, de la compasión que Él siente, o de su tristeza, sólo por mencionar algunos.
Ninguna emoción es mala en sí misma. Si fuera así, Dios no nos habría diseñado como seres emocionales. Recordemos que todo lo que Dios creó es bueno y hermoso. Somos creación perfecta y maravillosa ante sus ojos. Las emociones son parte de la belleza de su creación.
Cuando Jesús estuvo en la tierra, experimentó lo mismo que nosotros vivimos actualmente. Él entiende nuestras emociones más de lo que podemos imaginar. En su humanidad, sintió lo que muchas veces sentimos nosotros ante eventos externos que nos tocan vivir. La diferencia está en cómo Él manejó sus emociones.
Conclusión. Conocer las vivencias emocionales de Jesús, nos ayuda a tener la certeza de que Él se identifica con las nuestras, como lo dice en su Palabra: “Él se compadece de nuestras debilidades”. Su humanidad nos alienta a confiar en Él, ya que desea enseñarnos la manera adecuada de manejar y expresar nuestras emociones.
Jesús nos invita hoy a confiar en Él y abrir nuestros corazones a sus enseñanzas.
Oración 🙏 Amado Jesús, tú conoces y entiendes mis emociones, tú las viviste y sabes mejor que nadie la manera adecuada de manejarlas. Hoy, decido confiar en ti y quiero abrir mi mente y mi corazón a tus enseñanzas y aprender de ti a gestionar de manera correcta cada una de mis emociones. Amén.
Bendiciones y Feliz Viernes!..🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y recuerda que Él espera por ti para establecer un vínculo cada vez más estrecho contigo.
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.