📖 “Sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos como en el destierro, lejos del Señor. Ahora no podemos verlo, sino que vivimos sostenidos por la fe; pero tenemos confianza, y quisiéramos más bien desterrarnos de este cuerpo para ir a vivir con el Señor. Por eso procuramos agradar siempre al Señor, ya sea que sigamos viviendo aquí o que tengamos que irnos. Porque todos tenemos que presentarnos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo.” 2 Corintios 5:6-10
Reflexión 🤔El culto a los antepasados involucra creencias y prácticas religiosas que consisten en oraciones y ofrendas a los espíritus de parientes muertos. El culto a los antepasados se encuentra en muchas culturas de todo el mundo. Las oraciones y ofrendas se hacen porque se cree que los espíritus de los antepasados viven en el mundo natural y por lo tanto son capaces de influir en los futuros y la suerte de los parientes vivos. También se cree que los espíritus de los antepasados actúan como mediadores entre los vivos y el creador.
La muerte no fue el único criterio para ser venerado como un antepasado, sino que esa persona debe haber vivido una vida moral con gran distinción social con el fin de alcanzar ese estatus. Se cree que los ancestros influyen en la vida de las generaciones posteriores, bendiciendo o maldiciéndolas, en esencia actuando como “dioses”. Así que hacerles oraciones, ofrecerles regalos y ofrendas, se hace para apaciguarlos y ganar su favor.
Se ha encontrado evidencia del culto a los antepasados en sitios del medio oriente en Jericó que data del siglo VII a.C. También existió en antiguas culturas griegas y romanas. El culto a los antepasados ha tenido su mayor influencia en las religiones chinas y africanas y se encuentra en las religiones japoneses e indígenas americanas donde se conoce mejor como la reverencia al antepasado.
Pero ¿Qué dice la Biblia acerca del culto a los antepasados? En primer lugar, la Biblia nos dice que los espíritus de los muertos van al cielo o al infierno y no permanecen en el mundo natural. La creencia de que los espíritus siguen residiendo en la tierra después de la muerte e influyen en las vidas de otros, no es bíblica.
En segundo lugar, en ninguna parte de la Biblia se nos dice que los muertos actúan como intermediarios entre Dios y el hombre. Pero se nos dice que a Jesucristo se le dio esa función. Él nació, vivió una vida sin pecado, fue crucificado por nuestros pecados, enterrado en una tumba, resucitado por Dios, visto por una multitud de testigos, ascendió al cielo y se encuentra ahora a la diestra del Padre donde intercede en nombre de aquellos que han puesto su fe y confianza en Él. Hay un solo mediador entre Dios y el hombre, y ese es el Hijo de Dios, Jesucristo. Solo Cristo puede llenar ese papel. “Por eso, Jesucristo es mediador de una nueva alianza y un nuevo testamento, pues con su muerte libra a los hombres de los pecados cometidos bajo la primera alianza, y hace posible que los que Dios ha llamado reciban la herencia eterna que él les ha prometido.” Hebreos 9:15 DHH94I
La Biblia nos dice en Éxodo 20:3-6 que no debemos adorar a otro dios que no sea el Señor, el Único Dios. Además, puesto que se creía que los adivinos y hechiceros podían comunicarse con los muertos, Dios también los prohibió expresamente (Éxodo 22:18; Levítico 19:32, 20:6, 27; Deuteronomio 18:10-11; 1º Samuel 28:3; Jeremías 27:9-10).
Satanás siempre ha tratado de suplantar a Dios, y él utiliza mentiras acerca de la adoración a otros dioses e incluso a los antepasados para tratar de apartar a la gente de la verdad de la existencia de Dios.
Conclusión. El culto a los antepasados está mal, porque va en contra de las advertencias específicas de Dios sobre ese culto, y porque busca reemplazar a Jesucristo como el mediador divino entre Dios y la humanidad.
Oración 🙏 Señor Jesús,
Hoy vengo ante ti con un corazón rendido, reconociendo tu soberanía absoluta sobre mi vida. Solo Tú eres mi único Señor, mi Salvador y el centro de mi existencia.
Perdóname por los momentos en que he desviado mi mirada, depositando mi confianza, mis temores o mi devoción en las cosas de este mundo. Reconozco que nada ni nadie merece el lugar que solo a ti te pertenece. Renuncio a levantar altares en mi corazón para el dinero, el orgullo, las opiniones de los demás o cualquier otra criatura.
Te pido que limpies mi mente y mi espíritu de toda idolatría oculta. Deseo con toda mi alma que mi adoración sea pura, vertical y exclusiva para ti. Que mi obediencia, mi honor y mi gloria sean entregados únicamente a tus pies, porque solo tú diste tu vida por mí en la cruz, y solo tú eres digno de recibir la alabanza por los siglos de los siglos.
Ayúdame a mantener el primer mandamiento grabado en el corazón: a amarte sobre todas las cosas y a no honrar a ningún otro fuera de ti. Amén.
Bendiciones y Feliz Martes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia para advertir a los vivos, que se preparen para morir, “Porque todos nosotros moriremos una sola vez, y después vendrá el juicio.” Hebreos 9:27 TLA
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