La pereza física y espiritual
📖«“Anda a ver a la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace, y aprende la lección: aunque no tiene quien la mande ni quien le diga lo que ha de hacer, asegura su comida en el verano, la almacena durante la cosecha. ¡Basta ya de dormir, perezoso! ¡Basta ya de estar acostado! Mientras tú sueñas y cabeceas, y te cruzas de brazos para dormir mejor, la pobreza vendrá y te atacará como un vagabundo armado.”
Proverbios 6:6-11 DHH94I
Reflexión 🤔Mientras que algunos son naturalmente impulsados a terminar sus proyectos, otros son apáticos, y requieren motivación para vencer la inacción. La pereza es un estilo de vida para algunos y una tentación para todos. Pero el Señor ordenó el trabajo para el hombre, y la pereza es pecado.
La Biblia tiene mucho que decir acerca de la pereza, especialmente el libro de Proverbios, está lleno de sabiduría relativo a la pereza y advertencias a los perezosos, nos dice que una persona perezosa odia el trabajo: “El perezoso se muere de hambre porque se niega a trabajar;” 21:25; le encanta dormir: “Como la puerta gira sobre sus bisagras, el perezoso gira sobre su cama.” 26:14; da excusas: “Para no trabajar, el perezoso pretexta que en la calle hay un león al acecho.” 26:13; desperdicia tiempo y energía: “El perezoso es tan malo como el que destruye cosas.” 18:9; él cree que es sabio, pero es un tonto: “En su propia opinión el perezoso se creé más listo que siete consejeros sabios.” 26:16
Proverbios también nos dice el final que le espera al perezoso: “El que trabaja duro se convertirá en líder, pero el perezoso siempre estará obligado a hacer trabajos forzados.”12:24; su futuro es sombrío: “En la época de siembra el perezoso no siembra nada, cuando llegue la cosecha buscará alimento y no encontrará nada.” 20:4; puede llegar a empobrecer: “El perezoso desea pero no consigue; el que trabaja duro logra lo que quiere.”13:4
Así que no hay lugar para la pereza en la vida de un cristiano, aunque puede volverse haragán si erróneamente cree que Dios todo le suplirá sin que el tenga necesidad de trabajar. Ciertamente los cristianos no son salvos por obras, sino que muestran su fe mediante sus obras. “ Asi que también debemos dar testimonio siendo en todo diligentes, y “el que no trabaje, que no coma”.
La pereza viola un propósito de Dios – las buenas obras. El Señor, sin embargo, da poder a los cristianos para vencer la tendencia de la carne a la pereza, al darnos una nueva naturaleza.
En nuestra nueva naturaleza, somos motivados a ser diligentes y productivos por amor a nuestro Salvador quien nos redimió. Nuestra antigua propensión hacia la pereza – y todos los demás pecados – ha sido reemplazada por un deseo de vivir una vida santa: “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28). Estamos convencidos de nuestra necesidad de proveer para nuestras familias a través de nuestro trabajo. “Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8); y para otros en la familia de Dios: “Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:34-35).
Como cristianos, sabemos que nuestros trabajos serán recompensados por nuestro Señor, si perseveramos en ser diligentes: “No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe” (Gálatas 6:9-10)
Los cristianos debemos trabajar con la fortaleza de Dios para evangelizar, discipular y para no ser una carga para los hermanos. El apóstol Pablo es nuestro ejemplo: “es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, a quien anunciamos, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí” (Colosenses 1:27b-29).
Conclusión. Aún en el cielo continuará el servicio de los cristianos para Dios, aunque ya no abrumados por la maldición: “Porque no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán” Apc. 22:3 Libres de enfermedad, tristeza y pecado – aún de pereza – los santos glorificaremos al Señor por siempre. “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” (1 Corintios 15:58).
Oración. 🙏 Señor, ayúdanos a ser diligentes y no perezosos en cuanto a la obra del evangelio y al sustento de nuestras familias con el trabajo de nuestras manos y el sudor de nuestra frente, en el nombre de Jesús, amén!
Bendiciones y Felíz Lunes!..🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y trabaja extendiendo el evangelio, al menos repartiendo folletos cristianos, mientras te capacitas para la predicación. “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís” Col. 3:23-24
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.