Entre verdades y mentiras
📖«“Yo les he comunicado tu palabra, pero el mundo los odia porque ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos a ti mismo por medio de la verdad; tu palabra es la verdad. Y por causa de ellos me consagro a mí mismo, para que también ellos sean consagrados por medio de la verdad.” San Juan 17:14 ss DHH94I
Reflexión 🤔Vivimos en un mundo donde la línea que separa lo real de lo falso tiende a desaparecer, y no me refiero solo a la inteligencia artificial. De la misma manera, la frontera que divide la Verdad de la mentira, y que separa al cristianismo Bíblico del resto de las religiones inventadas por los hombres, es derribada en aras de conseguir una aparente unidad y se levanta el “Ecumenismo” donde ya la doctrina no importa.
A menudo, las medias verdades se disfrazan de verdad, y las mentiras se visten de conveniencia. Sin embargo, la Biblia nos invita a vivir anclados en una verdad inmutable que sostiene el alma.
El fundamento de la verdad no es un concepto, sino una persona: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí, dijo Jesús » (Juan 14:6). Aceptar esta verdad nos libera del engaño y de la necesidad de ocultarnos.
El problema radica cuando el corazón humano se inclina hacia el camino fácil de la falsedad, ignorando que eso tiene consecuencias duraderas. La Biblia advierte: «El testigo falso no quedará sin castigo; al mentiroso le espera la muerte» (Proverbios 19:5). La mentira puede ofrecer una salida rápida, pero es una trampa que destruye la confianza y la integridad.
Por el contrario, la verdad tiene un peso eterno: «Los labios veraces permanecen para siempre, pero la lengua mentirosa sólo dura un momento» (Proverbios 12:19). Elegir la verdad, incluso cuando es difícil, es construir sobre roca.
A menudo, las mentiras nos vienen de influencias externas que buscan separarnos de Dios. Jesús identificó el origen del engaño: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira» (Juan 8:44). Reconocer la mentira es el primer paso para rechazarla. Examínalo todo con tu Biblia.
¿Cómo nos mantendremos firmes? Buscando la verdad de Dios y pidiendo integridad. El salmista oraba: «Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley» (Salmos 119:29). La verdad de Dios es el único antídoto contra el engaño cotidiano.
Finalmente, el llamado es claro para nuestra conducta diaria: «Por lo cual, desechando toda mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros» (Efesios 4:25). La verdad construye comunidad realmente cristiana, construye verdadera familia de fe con certeza de salvación eterna; mientras que la mentira apunta hacia engaño y perdición.
Conclusión: Entre la verdad y la mentira la decisión es nuestra. “Medias verdades son mentiras completas”. Vivir en la verdad no siempre es fácil, pero es la única manera de vivir en paz, libertad y con un futuro asegurado en manos del Único que es la Verdad: Dios mismo.
Oración. 🙏 Señor guíanos en la Verdad, haz que nos abracemos a la Biblia que es Tu Palabra y la que nos lleva por caminos de Verdad, en el nombre de Jesús, amén!
Bendiciones y Feliz Lunes!..🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y aférrate a la Verdad de Su Palabra.
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