Prioridad en la oración

📖 “Ante todo recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias a Dios por toda la humanidad. Se debe orar por los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agrada a Dios nuestro Salvador, pues él quiere que todos se salven y lleguen a conocer la verdad. Porque no hay más que un Dios, y un solo hombre que sea el mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús. Porque él se entregó a la muerte como rescate por la salvación de todos y como testimonio dado por él a su debido tiempo. Para anunciar esto, yo he sido nombrado mensajero y apóstol, y se me ha encargado que enseñe acerca de la fe y de la verdad a los que no son judíos. Lo que digo es cierto; no miento. Así pues, quiero que los hombres oren en todas partes, y que eleven sus manos a Dios con pureza de corazón y sin enojos ni discusiones.”

1 Timoteo 2:1-8 DHH94I

Reflexión 🤔En su carta a Timoteo, el apóstol Pablo instruía a un joven líder sobre cómo debía organizarse la vida de la iglesia. Entre muchas recomendaciones importantes, Pablo comienza con una que considera fundamental: la oración.

No menciona programas, estrategias ni estructuras. Empieza con algo mucho más profundo: una comunidad que ora.

Pablo escribe:

“Recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos” (1 Timoteo 2:1, NVI).

La oración no debía ser un elemento secundario en la vida de los creyentes, sino una prioridad. Y no solo por nuestras propias necesidades, sino también por las personas que nos rodean.

Pablo incluso menciona algo que puede parecer sorprendente: orar por los gobernantes y las autoridades. En tiempos de incertidumbre o de tensión social, nuestra reacción natural puede ser la crítica o la preocupación. Sin embargo, la invitación bíblica es diferente: llevar esas realidades ante Dios.

Cuando la Iglesia ora, reconoce que Dios sigue siendo soberano sobre todas las circunstancias.

La oración también nos recuerda algo esencial sobre el corazón de Dios. Pablo afirma que el Señor desea que las personas lleguen a conocer la verdad y encuentren salvación en Jesucristo. Por eso nuestras oraciones no se limitan a nuestras necesidades personales; también se extienden al mundo que nos rodea.

Orar transforma nuestra perspectiva.

Cuando elevamos nuestras peticiones al Señor, dejamos de centrarnos únicamente en nuestros problemas y comenzamos a ver la realidad desde la perspectiva de Dios. La oración fortalece nuestra fe, cultiva la compasión hacia los demás y abre oportunidades para que el evangelio sea conocido.

Por eso Pablo anima a los creyentes a acercarse a Dios con un corazón sincero, libre de enojo y contienda, recordando que la oración es un privilegio y una responsabilidad para todo el pueblo de Dios.

Conclusión: Una Iglesia que ora es una Iglesia que confía en que Dios sigue obrando en el mundo.

Oración 🙏 Padre celestial, enséñame a hacer de la oración una prioridad en mi vida. Ayúdame a orar no solo por mis necesidades, sino también por quienes me rodean. Que mi corazón confíe siempre en tu poder y en tu voluntad perfecta.

En el nombre de Jesús.
Amén.

Bendiciones y Feliz Viernes!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia y convierte tu oración en la prioridad del día”

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La oración de fe