Conociendo Su poder en el silencio
📖 “Ellos se llenaron de miedo, y se preguntaban unos a otros: —¿Quién será este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?”San Marcos 4:41 DHH
Reflexión 🤔Vivimos en un mundo acelerado. Todo corre, todo exige, todo presiona. Nos acostumbramos a medir la vida por resultados rápidos, respuestas inmediatas y señales visibles. Y sin darnos cuenta, muchas veces llevamos esa misma lógica a nuestra relación con Dios: esperamos que actúe ya; que responda como queremos y que nos dé una señal clara en el mismo momento en que se la pedimos.
Pero ¿qué pasa cuando Dios parece guardar silencio?
Esa es una de las pruebas más difíciles para nuestra fe. Porque el silencio de Dios puede incomodarnos, frustrarnos e incluso hacernos pensar que Él está lejos. Y es justamente ahí donde se revela cuando conocemos realmente a Jesús.
En Marcos 4, los discípulos estaban en medio de una tormenta. El viento soplaba con fuerza; las olas golpeaban la barca y todo parecía fuera de control. Mientras ellos entraban en pánico, Jesús dormía. Su silencio resultaba desconcertante. Su calma no coincidía con la preocupante urgencia del momento. Y aunque Él estaba allí, su presencia no parecía suficiente para tranquilizarlos.
¿Cuántas veces nos pasa lo mismo?
Decimos que Jesús está con nosotros. Cantamos de su fidelidad. Recordamos sus milagros. Pero cuando llega la tormenta y no vemos una respuesta inmediata, el miedo quiere tomar el control. La crisis empieza a exponer lo que realmente hay en nuestro corazón. No solo pone a prueba nuestra fe; también revela cuánto conocemos a Aquel en quien decimos confiar.
Lo más poderoso de esta escena es que el silencio de Jesús no significaba ausencia. Él seguía en la barca. Seguía presente. Seguía teniendo autoridad sobre el viento y el mar, aunque todavía no hubiera hablado. Y eso también es verdad para nosotros: cuando Dios parece callar, no ha dejado de estar. Cuando no entiendes lo que está haciendo, no significa que haya soltado el control.
A veces, el aparente silencio de Dios no es rechazo, sino preparación. Él está obrando aun cuando no lo vemos. Hay procesos que forman nuestra fe, momentos que nos enseñan a esperar, temporadas que nos empujan a confiar más profundamente. No necesitamos entenderlo todo para seguir creyendo. A veces, basta con recordar que Jesús sigue en tu barca.
Hoy, si estás atravesando una tormenta, levanta tu mirada.
Conclusión: El mismo Jesús que parecía dormir es el que tiene poder para hablar paz en medio del caos. Su silencio no cancela su poder. Su aparente demora no anula su presencia. Y tu crisis puede convertirse en el escenario donde veas una vez más su gloria.
Oración 🙏 Señor, hoy decido confiar en ti aun cuando no entienda lo que está pasando. Ayúdame a no interpretar tu silencio como ausencia. Recuérdame que sigues presente, que sigues obrando y que tienes poder sobre toda tormenta. Afirma mi fe y llena mi corazón de paz. Amén.
Bendiciones y Feliz Sábado!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia y reflexiona: ¿Cómo estoy reaccionando en esta temporada: desde el temor o desde la confianza en la presencia de Jesús?
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