Tomando la decisión correcta

📖 “1 (1b) Al contemplar las montañas me pregunto: «¿De dónde vendrá mi ayuda?» Mi ayuda vendrá del Señor, creador del cielo y de la tierra. ¡Nunca permitirá que resbales! ¡Nunca se dormirá el que te cuida! El Señor es quien te cuida; el Señor es quien te protege, quien está junto a ti para ayudarte. El Señor te protege de todo peligro; él protege tu vida. El Señor te protege en todos tus caminos, ahora y siempre.”

Salmos 121:1 ss DHHS94

Reflexión 🤔 Cuando atravesamos dificultades o desafíos, podemos entrar en una etapa crítica de espera. Podemos vivir el shock de la nueva realidad, con lo cual la mente nos juega en contra con escenarios catastróficos. En cualquier momento del día, nuestro corazón palpita con angustia y en medio de la ansiedad sentimos que nos falta el aire. Si estamos en alguna reunión, quisiéramos salir corriendo. Recuerdas el reto, y tu estómago reacciona con una sensación de malestar. Quieres concentrarte, pero al mismo tiempo no dejas de pensar en lo que te agobia.

Entonces, ¿cómo podemos pelear contra nosotros mismos? ¿Cómo terminar el auto sabotaje de nuestras emociones? ¿Cómo podemos callar nuestra propia voz?

Leamos el día de hoy con detenimiento Filipenses 4:6, Meditemos en esta primera frase: “Por nada estén afanosos”; y en “no se preocupen por nada”.

Tal vez has intentado apagar este “switch” de tus pensamientos y no lo has logrado. Pero en estas breves palabras, vemos que no se trata de que intentes “dejar de pensar”. La misma Palabra nos enseña que es posible dejar de afanarnos y preocuparnos, y la Palabra de Dios es verdad, y nos indica que hay una parte que nos corresponde hacer, desde nuestra propia voluntad, entonces ¡cobremos ánimo! Porque así como nos indica el problema, también nos da la solución. Y el primer paso es: disposición. ¡Cambia tu manera de pensar!

Dispón tu corazón y convéncete de que Sí es posible hallar paz en Dios en medio de la preocupación y el afán. Cree lo que Dios quiere que creas: que por fe es posible navegar firme en medio de un mar agitado. Levanta tu mirada y enfócate en Aquél que tiene los recursos para tu bienestar y no te enfoques solo en tu problema.

Conclusión: Esta mañana, en la primera oportunidad, lleva a cabo lo que dice el versículo siguiente. Toma un momento para salir al aire libre, levanta tus ojos y mira aquello que está muy por encima de ti:

“Alzaré mis ojos a los montes. ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra” Salmo 121:1 RVR-60

Oración 🙏 Padre, tengo afanes y preocupaciones. En algunos asuntos siento que he perdido el control y eso me aterra. Algunos eventos llegaron sin esperarlo. He llegado a pensar “¿por qué a mí?”, "¿hasta cuándo?". Pero hoy decido confiar en tu Palabra, que es viva y eficaz. No vale la pena mi afán o preocupación; angustiarme no resuelve nada. Estoy convencido de que yo No tengo el control real sobre mi vida, no decidí cuándo nací, ni puedo decidir cuándo moriré; mi vida no es mía, sino tuya. Muchas cosas me rebasan, pero por encima de todo eso, tú eres supremo y con amor eterno me has amado, por eso aprenderé a descansar en Tí. Gracias Padre, en el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones y Feliz Martes!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y descansa en la seguridad de que un verdadero creyente siempre está en las manos de Dios”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

Siguiente
Siguiente

Aférrate a Cristo