El recurso de nuestras peticiones

📖 “No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7 DHHS94

Reflexión 🤔Ante algún panorama de angustia por lo que nos preocupa, afanarnos es una decisión. Aunque esos eventos sigan ahí: la enfermedad, la carencia, el problema o el panorama real o imaginario. Pablo, quien estuvo en situaciones bastante desafiantes (incluyendo tres naufragios y varias veces la cárcel), nos dejó en la carta a los Filipenses una gran enseñanza: que estando físicamente en un lugar, nuestra mente y corazón pueden estar en un estado de paz; pero eso parece ilógico ¿verdad?

Y es que en lugar de pensar, meditar o tratar de resolver con la lógica humana, o solo darle vueltas al asunto, debemos aprender a sosegarnos y tomar los consejos de Pablo para calmar nuestra mente.

Recordando Filipenses 4:6 (RVA), “por nada estén afanosos”, “más bien, presenten sus peticiones delante de Dios”.

Imagínate que en tus manos tienes un estresante asunto, intenta visualizarlo: ¿pesa? ¿Incomoda? ¿Es difícil de resolver?… ¡No importa! Transfórmalo en una petición a Dios. Toma aquello en tus manos y ponlo delante del trono de la gracia, donde siempre hay oportuno socorro (Hebreos 4:16 RVA).

A la vez que lo transformas de queja, dolor, imposibilidad, desesperanza o aun autosuficiencia (lo que lo hará aún más pesado), a una petición.

Al hacerlo, estás decidiendo dejar de intentar resolverlo en tus solas fuerzas e inteligencia; y le das pausa a tu mente reconociendo que no puedes solo y que necesitas de Dios.

Vamos a transformar tu situación en una necesidad. Comienza entonces tu oración con un: “Señor, necesito de Tu ayuda”.

De esta manera, haces a un lado tu ego, tus recursos, tu autosuficiencia y tu orgullo, y abrazas el dolor que estás sintiendo. Dios ya lo sabe; a Dios le importa, a ti solo te toca reconocerlo. “Porque tu Padre sabe exactamente lo que necesitas, incluso antes de que se lo pidas.” Mateo 6:8

Levanta una oración de petición a Dios basada en Su Palabra, por ejemplo: “Padre, tengo en mis manos esta enfermedad que me angustia. Acepto tu voluntad, pero me pesa, me cuesta. Yo tenía otros planes para esta etapa de mi vida. NECESITO que me ayudes, NECESITO de tu provisión, de tu intervención, NECESITO de tu Espíritu. En el nombre de Jesús”.

Clama tantas veces como lo necesites en el día. Insiste como aquella viuda al juez. “¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia.” Lc. 18:7-8

Dios ya lo sabe, Dios va a obrar, pero necesitamos que nuestra mente lo crea, y que nuestro corazón alcance la paz que sobrepasa nuestro entendimiento.

No debemos intentar decirle a Dios cómo hacerlo, ni declarar sobre lo que creemos que hará. Él no piensa como nosotros y sus caminos y recursos siempre nos sorprenderán; nuestra expectación es acerca del “cómo lo hará?”, pero es seguro que lo hará, y una vez más nos dejará sorprendidos.

Conclusión: Enfócate en presentarle tu necesidad. Por lo demás, sus planes definitivamente son mejores que los nuestros, si no ya hubiéramos resuelto cada asunto por cuenta propia, pero en esto verás a Dios como el Dios que sabe lo que hace: “Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos, y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.”

Isaías 55:9 NTV

Oración 🙏 Señor, enséñame a confiar y descansar en Tí, para aprender a dejar todas mis necesidades en tus manos, con la seguridad de que me amas y estás siempre al control, en el nombre de Jesús, amén!

Bendiciones y Feliz Miércoles!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia y preséntate como un necesitado delante del Señor y Él examinará tu corazón y cubrirá tus necesidades”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo, viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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Tomando la decisión correcta