Perdonar de verdad no es fingir que no pasó nada

📖 “»Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados.” San Mateo 6:14-15 DHH94I

Reflexión 🤔A veces pensamos que perdonar significa actuar como si nada hubiera pasado. Sonreír, seguir adelante, no volver a mencionar el tema. Pero eso no es perdón, es solo silencio.

En la historia de José, antes de revelarse a sus hermanos, él los pone a prueba varias veces. Algunos podrían pensar que José estaba siendo duro o que se estaba tomando una venganza lenta. Pero la Biblia nos muestra que José estaba haciendo algo distinto: estaba buscando ver si sus hermanos de verdad habían cambiado.

Y la prueba final llega con Judá, uno de los hermanos que años atrás propuso vender a José como esclavo (Gn 37:26-27). Pero ahora, cuando el hermano menor, Benjamín, está en peligro, Judá hace algo completamente distinto: se ofrece él mismo para quedar como esclavo en lugar de su hermano (Gn 44:33). El mismo hombre que antes sacrificó a su hermano para salvarse, ahora está dispuesto a sacrificarse él mismo para salvarlo.

Eso es lo que la Biblia llama arrepentimiento real: no son solo palabras de "lo siento", sino un cambio que se nota en las acciones.

Esto no significa que cada vez que alguien nos lastime debamos exigirle pruebas antes de perdonar. Dios nos manda perdonar incluso cuando la otra persona no cambia (Mt 6:14-15). Pero sí nos enseña algo importante: el perdón verdadero no ignora lo que pasó. Lo reconoce, lo nombra, y abre espacio para que haya un cambio real, aunque ese cambio tome tiempo.

Efesios 4:32 lo resume con sencillez: "Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo" (NVI). Dios no nos perdonó ignorando nuestro pecado. Lo trató con total seriedad en la cruz, y aun así decidió perdonarnos por completo. Esa es la medida de nuestro perdón hacia otros: un perdón honesto, no superficial, sino igual de generoso.

Conclusión: Perdona siempre y asegúrate que esa relación quede restaurada. Llama o visita a alguien con quien tengas una relación que necesita sinceridad, no solo silencio. En lugar de evitar el tema como siempre, anímate a decir algo honesto pero amable, como: "Hay algo que me dolió y quiero hablarlo contigo, porque te quiero y quiero que sigamos bien".

Oración 🙏 Padre, ayúdame a no confundir el silencio con el perdón. Quiero perdonar de verdad, sin fingir que las cosas no me dolieron, pero también sin guardar rencor en mi corazón. Gracias porque Tú me perdonaste con toda honestidad y con todo amor. Ayúdame a perdonar a otros de la misma manera. En el nombre de Jesús, amén.

Bendiciones y Feliz Lunes!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, “Sean buenos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:32 DHH94I

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

Siguiente
Siguiente

El perdón de Dios no se gana, se recibe