Vive como alguien que ya fue perdonado
đź“– “Como Jacob habĂa muerto, los hermanos de JosĂ© pensaron: «Tal vez JosĂ© nos odia, y se va a vengar de todo el mal que le hicimos.» Entonces le mandaron a decir: «Antes de que tu padre muriera, nos ordenĂł que te dijĂ©ramos: “Por favor, te pido que perdones la maldad y pecado de tus hermanos, que tan mal te trataron.” Por eso te rogamos que perdones nuestra maldad, pues somos siervos del Dios de tu padre.» Mientras los mensajeros le daban este mensaje, JosĂ© lloraba. Entonces llegaron sus propios hermanos, se inclinaron delante de Ă©l hasta tocar el suelo con la frente, y le dijeron: —AquĂ nos tienes. Somos tus esclavos. Pero JosĂ© les contestĂł: —No tengan miedo. Yo no puedo ponerme en lugar de Dios. Ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios cambiĂł ese mal en bien para hacer lo que hoy vemos: para salvar la vida de mucha gente. AsĂ que no tengan miedo. Yo les darĂ© de comer a ustedes y a sus hijos. AsĂ JosĂ© los tranquilizĂł, pues les hablĂł con mucho cariño.” GĂ©nesis 50:15-21 DHH94I
Reflexión 🤔¿Cómo camina una persona que sabe de verdad, que ya fue perdonada?
No camina con culpa escondida. No vive a la defensiva, esperando que en cualquier momento alguien le recuerde su pasado. Camina libre, agradecida, y —esto es lo más hermoso— dispuesta a tratar a los demás con la misma gracia que recibió.
La historia de José termina con una de las frases más poderosas de toda la Biblia. Cuando sus hermanos, llenos de miedo, le piden perdón una vez más, José les responde: "No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente" (Gn 50:19-20, NVI).
JosĂ© no estaba fingiendo que todo estuvo bien. Reconoce que lo que hicieron fue malo. Pero no se queda ahĂ. Ve algo más grande: que Dios estuvo trabajando en toda esa historia, incluso en el dolor, para producir algo bueno.
Eso es exactamente lo que JesĂşs hizo por nosotros, pero a una escala todavĂa mayor. Él no solo perdonĂł nuestro pecado: lo cargĂł en la cruz para que nosotros pudiĂ©ramos quedar completamente libres. 1 Juan 1:9 lo confirma: "Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad" (NVI). No dice que "quizás" nos perdone. Sino que lo promete con total seguridad.
Vivir como alguien perdonado significa dos cosas al mismo tiempo: dejar de cargar con una culpa que Jesús ya pagó, y empezar a extender ese mismo perdón a las personas que nos rodean. No porque sea fácil, sino porque asà es como Dios nos amó primero. (Colosenses 3:13 NVI)
La pregunta no es si entendiste la ley del perdón. La pregunta es si estás dispuesto a vivir hoy como alguien que ya fue perdonado, y a tratar a los demás de la misma manera.
Conclusión: Es importante reunirse aunque sea por unos minutos, con alguien de la familia o algún amigo cercano para compartirles sobre el perdón. Puede ser tan simple como contarles la historia de José y Judá, y preguntarles si hay algo que ellos necesiten sanar para quedar libres de las ataduras del resentimiento.
Oración 🙏 Señor, gracias porque en Jesús tengo perdón completo, no a medias. Hoy elijo dejar de cargar culpas que ya fueron pagadas en la cruz. Ayúdame también a ser generoso con el perdón hacia quienes me han lastimado, asà como Tú fuiste generoso conmigo. Que mi vida refleje lo que significa haber sido perdonado de verdad y vivir en paz en tu presencia y ante los demás. En el nombre de Jesús, amén.
Bendiciones y Feliz Lunes!.. 🤗
“Habla de Dios y de la Biblia, y por amor, involúcrate en ayudar a otros a que aprendan a perdonar; porque el resentimiento que producen las ofensas que no han sido perdonadas, nos roban lo mejor de la vida y nos hacen esclavos de la amargura.”
Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexiĂłn que nos conecta con el evangelio.