El hijo mayor molesto contra su Padre

📖 “»Entre tanto, el hijo mayor estaba en el campo. Cuando regresó y llegó cerca de la casa, oyó la música y el baile. Entonces llamó a uno de los criados y le preguntó qué pasaba. El criado le dijo: “Es que su hermano ha vuelto; y su padre ha mandado matar el becerro más gordo, porque lo recobró sano y salvo.” Pero tanto se enojó el hermano mayor, que no quería entrar, así que su padre tuvo que salir a rogarle que lo hiciera. Le dijo a su padre: “Tú sabes cuántos años te he servido, sin desobedecerte nunca, y jamás me has dado ni siquiera un cabrito para tener una comida con mis amigos. En cambio, ahora llega este hijo tuyo, que ha malgastado tu dinero con prostitutas, y matas para él el becerro más gordo.”

San Lucas 15:25-30 DHHS94

Reflexión 🤔Mientras la fiesta se celebraba adentro con música y banquete por el regreso del pródigo, el hijo mayor llega del campo y se niega a entrar. Está furioso. Cuando su padre sale a suplicarle que se una a la celebración, el hijo mayor explota en reclamos, revelando una verdad alarmante: él estaba igual de perdido que su hermano menor, aunque él se quedó en casa. Su distancia del corazón del padre no se debía a sus pecados, sino a que confiaba en sus propios méritos.

Prestemos atención a las palabras del hijo mayor: "tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás...". En el idioma original, la palabra que usa para "sirvo" es douleuo, que significa literalmente "trabajar como un esclavo". Él no veía su permanencia en la casa como un privilegio de hijo, sino como una condena de esclavo. Él cumplía las reglas, labraba la tierra y obedecía cada mandato, pero no lo hacía por amor a su padre, sino para obligar al padre a pagarle lo que él sentía que se merecía. El hijo mayor representa el corazón de las personas religiosas: que no tienen vicios escandalosos, que asisten a la iglesia y cumplen los mandamientos, pero que en su interior están llenos de orgullo, juicio y resentimiento.

El hijo mayor odiaba la gracia, porque la gracia arruinaba su sistema de méritos. Él pensaba que porque él se portaba "bien", merecía más que su hermano que se portó "mal". Al negarse a entrar a la fiesta, demostró que su corazón estaba tan lejos del padre como el lugar apartado a donde se había ido el hijo menor. El pródigo se alejó rompiendo las reglas; el religioso se alejó cumpliendo las reglas. Ambos estaban ciegos al amor libre y gratuito del padre. Al final del día, el orgullo moral puede ser un pecado mucho más peligroso que la rebeldía del desierto, porque te hace creer que no necesitas ser rescatado.

Preguntas para la Reflexión:

¿Te has descubierto alguna vez sintiendo amargura o resentimiento hacia personas "pecadoras" que reciben la gracia y la bendición de Dios, sintiendo que tú te lo mereces más por tu buen comportamiento?

Conclusión. ¿Sientes que sirves y obedeces a Dios por el puro placer de estar con Él, o lo haces esperando que Él te pague con una vida sin problemas o bendiciones materiales?

Oración 🙏 Señor, examina mi corazón hoy. Líbrame del veneno del orgullo moral y de la religiosidad. Perdóname por las veces que he mirado a otros con juicio y desprecio, creyendo que soy superior por mis buenas obras. Reconozco que mis supuestas justicias no valen nada sin amor. Sana mi corazón del resentimiento y ayúdame a servirte no como un esclavo que exige un pago, sino como un hijo agradecido. Amén.

Bendiciones y Feliz Domingo!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y ten cuidado de no pensar que el Señor te da menos de lo que crees merecer”

Por favor contribuye a que la vida en nuestra sociedad sea mejor, conociendo viviendo y compartiendo esta reflexión que nos conecta con el evangelio.

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