Getsemaní

📖 “Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo: —Siéntense aquí, mientras yo voy allí a orar. Y se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse muy triste y angustiado. Les dijo: —Siento en mi alma una tristeza de muerte. Quédense ustedes aquí, y permanezcan despiertos conmigo. En seguida Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y oró diciendo: «Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.» San Mateo 26:36-40 DHH94I

Reflexión 🤔 El pasaje anterior nos introduce a una de las escenas más reales y, a la vez, más difíciles de procesar de la Biblia. Jesús entra en un jardín llamado Getsemaní, un lugar que conocía bien, pero esta vez el ambiente era diferente. Llama a sus amigos más cercanos —Pedro, Santiago y Juan— para que lo acompañen. Al leer esto, noto algo que nos confronta directamente: Jesús buscaba la compañía de sus amigos. Pidió que velaran con Él porque su alma estaba herida, pero el relato nos dice que, en el momento de mayor angustia, Sus amigos se durmieron. Y lo que capta mi atención es lo siguiente: Si Jesús pidió que lo acompañasen, es porque llegó a sentirse solo.

Hay que decirlo tal cual: Jesús se sintió solo.

Aquel que había calmado las tempestades, ahora experimentaba el peso de la soledad humana. Pero en ese silencio, Jesús nos enseñó el camino de regreso a casa. Cuando tú te sientes solo, tienes el ejemplo de un Hijo que, en Su momento de mayor vulnerabilidad, se sintió solo, pero supo exactamente hacia dónde mirar. En medio de ese silencio y de la decepción de ver a Sus amigos rendidos por el sueño, Jesús nos enseñó el secreto más grande para nuestra propia supervivencia espiritual.

Al ver que los hombres no podían sostenerlo, hizo lo que un hijo hace cuando el mundo se le cae encima: buscar a Papá.

Piénsalo como cuando tú de niño tuviste una pesadilla en la madrugada. Buscaste quizá refugiarte dentro de tus sábanas o buscar a tus hermanos para que te cuidaran, pero cuando los buscabas, todos dormían. Era ahí cuando llegabas a la habitación de tus padres pidiéndole a tu papá si podía ir a asustar esos monstruos que te atormentaban o que simplemente te dejara dormir con ellos. Ya que en los brazos de papá encontrabas esa protección.

Muchas veces cometemos el error de depositar nuestra estabilidad emocional en las personas. Esperamos que un amigo nos entienda perfectamente, que nuestra pareja nos rescate de la tristeza o que nuestra familia sea el muro que nos proteja. Pero Getsemaní nos recuerda que incluso las mejores personas tienen límites. Jesús nos demostró que las personas fallan, no siempre por maldad, sino por su propia debilidad humana. El Padre, en cambio, no tiene límites ni se cansa de velar por nosotros.

Jesús no se quedó atrapado en el reproche hacia quienes le fallaron. Él no despertó a los discípulos para quejarse de su falta de lealtad; Él usó ese silencio humano para profundizar en Su intimidad divina. Convirtió Su soledad en una cita privada con Su Padre.

Si hoy sientes que nadie logra entender la magnitud de lo que estás pasando, o si aquellos en quienes más confías se han quedado "dormidos" en tu momento de necesidad, no te desesperes. Recuerda: Jesús se sintió solo para entenderte cuando tú te sientes así y para que hoy tú sepas que nunca tienes por qué estarlo.

Conclusión: En los momentos en que el apoyo humano se agota, es cuando la presencia del Padre se vuelve más real. Siempre tienes un Papá que te espera, con los brazos abiertos, los oídos atentos y un amor que no se rinde ante tu dolor.

Oración 🙏"Abba, Padre, gracias porque cuando los demás se duermen, tu mirada sigue fija en mí. Perdóname por buscar en las personas el consuelo que solo Tú puedes darme. Hoy te entrego mi soledad, mis decepciones y mi necesidad de compañía. Ayúdame a correr hacia Ti antes que a cualquier otro lugar, reconociendo que solo en Tu presencia encuentro el alivio que mi alma verdaderamente necesita, quiero aprender a verte incluso en mis horas más difíciles. Amén."

Bendiciones y Felíz Jueves!.. 🤗

“Habla de Dios y de la Biblia, y cuando sientas que no cuentas con nadie, recuerda que tenemos un Padre que siempre estará ahí para nosotros”

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Necesito a Papá!